Cómo fueron juzgados en democracia los líderes de Montoneros y ERP
04 de septiembre de 2023 - 21.37 / Actualizado: 22 de febrero de 2024 - 19.56
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Los principales jefes de las organizaciones Montoneros y el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) fueron procesados y juzgados por el Poder Judicial tras la recuperación de la democracia, durante el gobierno de Raúl Alfonsín.
El ">acto realizado hoy por la diputada Victoria Villarruel, en el que hubo incidentes afuera, reclamaba justicia para las "víctimas del terrorismo" de las organizaciones armadas. Antes del retorno a la democracia, cientos de militantes de esas organizaciones fueron secuestrados, torturados y desaparecidos o asesinados por la dictadura en el marco de un plan sistemático de represión ilegal, sin juicios ni garantías constitucionales.
Las dos principales agrupaciones que participaron en la guerrilla armada fueron el ERP, con tendencia trotskista y socialista, y Montoneros, con tendencia peronista.
Apenas asumió, Alfonsín firmó el decreto 157/83 que dispuso los juicios a las cúpulas guerrilleras y la Procuración General de la Nación puso en marcha los procesamientos de Mario Firmenich; Fernando Vaca Narvaja; Ricardo Obregón Cano; Rodolfo Galimberti; Roberto Perdía; Héctor Pardo, todos de Montoneros; y Enrique Gorriarán Merlo, del ERP.
Solo dos fueron juzgados:
Firmenich fue detenido en Brasil el 13 de febrero de 1984, extraditado a la Argentina y condenado a 30 años de prisión. Fue alojado en la cárcel de Devoto hasta 1990.
Obregón Cano, tras ser destituido como gobernador de Córdoba por un golpe policial, regresó a la Argentina en 1984 y fue detenido. Luego de ser juzgado en dos instancias, la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal lo absolvió en 1987.
Vaca Narvaja, Galimberti, Perdía, Pardo y Gorriarán Merlo permanecieron exiliados u ocultos, por lo que el Poder Judicial no los pudo juzgar.
Todos fueron indultados por el presidente Carlos Menem en 1990, al mismo tiempo que los militares represores, “en aras de la reconciliación nacional". El único que estaba preso y fue liberado fue Firmenich.
Al anularse los indultos en 2004, se reabrieron los juicios contra los represores pero no contra los líderes de las organizaciones armadas, por tratarse de delitos comunes ya prescriptos. Los crímenes de la dictadura, en cambio, se consideran delitos de lesa humanidad por haberse cometido desde el Estado y, por lo tanto, no prescriben y pueden seguir siendo juzgados hoy.