Inflación de mayo: consultoras privadas y gobiernos locales anticipan una desaceleración
09 de junio de 2026 - 10.44
09 de junio de 2026 - 10.44
A la espera del dato oficial que el INDEC difundirá este jueves 11 de junio a las 16, las principales consultoras privadas anticipan que la inflación de mayo se ubicará en torno al 2,3% mensual.
El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central proyecta exactamente ese valor, mientras que el rango de estimaciones privadas oscila entre 2,1% y 2,5%. De confirmarse, el IPC encadenaría su segunda baja consecutiva tras el 2,6% registrado en abril y el 3,4% de marzo.
Las mediciones de las consultoras más representativas del ámbito privado coinciden en una desaceleración moderada para mayo. Libertad y Progreso estimó 2,1%, C&T Asesores, LCG y Abeceb 2,2%, Equilibra 2,3%, EcoGo entre 2,2% y 2,4% y Analytica, 2,5%. En alimentos y bebidas, los aumentos fueron contenidos en la mayoría, aunque las verduras mostraron subas puntuales por cuestiones estacionales.
La medición de la Ciudad de Buenos Aires (IPCBA), publicada este lunes, arrojó una variación de 2,1% en mayo, 0,4 puntos porcentuales por debajo del 2,5% de abril. El acumulado en los primeros cinco meses del año alcanzó el 14% y la variación interanual se ubicó en 33,1%. Los rubros que más impulsaron la suba en la Capital fueron Alimentos y bebidas no alcohólicas -2,8%, con verduras subiendo 14,5% por la estacionalidad-, Vivienda, agua, electricidad y gas 2,2%, Salud 3% y Educación 3,1%.
En el interior, los datos locales también se movieron en sintonía. El IPC de Bahía Blanca (CREEBBA) marcó 2,1% en mayo, con una desaceleración de 0,5 puntos respecto de abril y un acumulado anual de 13,4%. En La Plata, el relevamiento privado arrojó 2,2%. En Córdoba, según mediciones locales, la inflación cerró mayo en 2,4%. Estas cifras, junto con otros relevamientos provinciales que oscilan entre 2,1% y 2,4%, refuerzan la expectativa de que el dato nacional se mantenga en la zona del 2,2% y 2,4%.
Más allá de la trayectoria de los precios, el poder adquisitivo de los trabajadores formales continúa deteriorándose en 2026. Según el Índice de Salarios del INDEC, entre diciembre de 2025 y marzo de 2026 los salarios nominales acumularon un alza de 8,6%. En el mismo lapso, la inflación ya superaba el 9% solo en el primer trimestre y alcanzó 12,3% en los primeros cuatro meses del año.
El sector privado registrado fue el más afectado: en marzo registró una suba nominal de apenas 2,1% frente a una inflación de 3,4%, lo que implicó una nueva caída real. Economistas de los Estudios Económicos del Banco Provincia estiman que los salarios privados registrados acumulan una pérdida de poder adquisitivo de alrededor del 2% en el primer bimestre y encadenan al menos siete meses consecutivos de retroceso real. El sector público, en cambio, mostró ajustes más elevados en algunos meses -alrededor del 5% en marzo-, aunque también por debajo de la inflación acumulada.
Esta brecha entre precios y salarios impacta directamente en el consumo de los hogares y complica la recuperación de la actividad. Mientras el Gobierno celebra la desaceleración de la inflación como un logro del programa económico, los datos de ingresos reales evidencian que la reactivación aún no se traduce en una mejora del bolsillo de los trabajadores formales.
Si el dato de mayo confirma las proyecciones del REM, 2,3% mensual y 30,5% anual, el proceso de desaceleración seguiría su curso comenzado en abril, aunque a un ritmo más lento de lo que algunos sectores oficiales anticipaban a comienzos de año. La clave de los próximos meses será si la inflación logra perforar de manera sostenida el piso del 2% y si las paritarias logran recuperar al menos parte del terreno perdido durante el primer semestre.