Casa tomada: las nuevas restricciones que enfrenta el periodismo en Balcarce 50
17 Junio de 2025 10.00
17 Junio de 2025 10.00
Al igual que en Casa tomada, el cuento de Cortázar donde los habitantes de un inmueble empiezan a quedarse cada vez con menos espacio, los acreditados en Casa Rosada enfrentan restricciones inusuales. "Ahora hablamos con Casa Militar, ya se va a resolver". Esta es la respuesta que escuchan los periodistas de Casa Rosada — CORTA incluido— por parte de Presidencia cada vez que se remarca la imposibilidad de caminar por pasillos y zonas que siempre estuvieron habilitadas para la prensa. Desde la publicación de la Resolución 1319/2025 el 21 de mayo, el trabajo de los acreditados ha encontrado nuevas limitaciones, restricciones y hasta expulsiones de lugares que antes eran caminados con normalidad.
Las nuevas medidas limitan el paso de los periodistas por sectores comunes que no estaban restringidos en el pasado, como el Patio de las Palmeras (lugar por donde se puede ver a funcionarios, invitados y políticos que pasan por el Salón de los Bustos, cerrado a la prensa), balcones y pasillos generales. Todo esto a pesar de que los funcionarios de Gobierno pueden moverse por sectores a los que el periodismo nunca podrá llegar, como despachos, salones y regiones enteras del edificio que están restringidas para quienes no forman parte del Ejecutivo.
Las medidas se enmarcan en un contexto en donde el presidente Javier Milei cree que "no se odia lo suficiente a los periodistas". Día por medio, Presidencia le promete a los acreditados que se dará una solución a la situación actual y que se aflojarán las restricciones, pero a la mañana siguiente se renuevan los controles.
El texto que proviene de la Secretaría de Comunicación y Medios especifica las nuevas reglas que tendrán que respetar los acreditados en la Casa Rosada, además de ofrecer un modelo ilustrativo de la nueva solicitud que deberán presentar los periodistas para renovar sus acreditaciones. Entre las nuevas normas se encuentran las siguientes:
Pero la que más cuestionamientos generó fue la referida a los sectores por donde pueden circular los periodistas. El texto enfatiza en que los lugares permitidos para permanecer en la casa de Gobierno son la Sala de Periodistas, la de Conferencias y otros salones "donde se lleven a cabo otras actividades y/o eventos". Pero también destaca que en las áreas comunes (esto es, los pasillos y balcones) solo podrá circularse "transitoriamente" para llegar a los destinos permitidos.
Los acreditados en Casa Rosada se nutren de la información que ven y encuentran producto del contacto o el avistaje de funcionarios o visitantes. Los sectores por donde siempre pudieron moverse, como el Patio de Palmeras, los pasillos habilitados del primer piso y su cafetería, los balcones y patios que dan a la Avenida Hipólito Yrigoyen y el balcón que conecta Presidencia con el Salón de los Científicos pasaron a ser zonas prohibidas para la permanencia, es decir, solo se puede caminar por ellos y no frenar.
De esta manera, el Gobierno desactiva las "guardias periodísticas", puntos en donde los reporteros esperan para cruzarse con personajes relevantes de la política con el fin de tener un off (una declaración fuera de cámara), una charla o inclusive una imagen, como esta de la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, que no suele hablar con los periodistas.
Desde la llegada de Milei a la presidencia, Karina ha mantenido un estricto control de los periodistas que habitan la Rosada a través de los agentes de Casa Militar que custodian distintos puntos de Balcarce 50. Comenzó con una custodia permanente de los efectivos de seguridad afuera del despacho del asesor presidencial Santiago Caputo para monitorear y restringir la permanencia de los periodistas que hacían guardia afuera. Esta medida no fue consultada ni avalada por allegados a Caputo, que negaron que el asesor tuviera algo que ver. Luego siguió con la prohibición de la permanencia en el Patio de Palmeras, donde los periodistas pueden ver a través de un vidrio quiénes pasan por el Salón de los Bustos, un espacio al que el periodismo no tiene acceso. Y culminó con otra prohibición inusual: la de la permanencia en la cafetería del primer piso donde los colegas van a buscar café.
Antes de la Resolución, los agentes de Casa Militar se limitaban a custodiar los mismos espacios mencionados, pero ahora, la orden es remover a los periodistas que permanecen en ellos. Esto se evidenció con el aumento de agentes apostados en cada esquina del Patio (antes había uno o dos) y coberturas rotativas en los pasillos y balcones. Su última aglomeración fue la de el viernes en Palmeras, donde los periodistas intentaron acercarse al patio para ver a los gobernadores que vinieron a ver al jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y se encontraron con una muralla de efectivos que pedían abandonar el sector a los presentes.
Distintos colegas dialogaron con CORTA para contar diferentes situaciones que atravesaron a raíz del nuevo protocolo: