¿Dialoguistas u oficialistas?: las provincias mineras y Misiones le ofrecen a Milei lo que necesita
24 de febrero de 2026 - 18.19
24 de febrero de 2026 - 18.19
En una videoconferencia que se extendió durante la noche del lunes, los mandatarios de siete provincias del interior argentino -Osvaldo Jaldo (Tucumán), Gustavo Sáenz (Salta), Raúl Jalil (Catamarca), Carlos Sadir (Jujuy), Hugo Passalacqua (Misiones), Rolando Figueroa (Neuquén) y Alberto Weretilneck (Río Negro)- compartieron análisis, datos y perspectivas sobre la realidad que atraviesan sus distritos ante las políticas del Gobierno nacional.
Un nuevo bloque emerge en el ámbito del Congreso y negocia con el gobierno nacional mejores condiciones en el reparto de recurso y en las leyes que son de su conveniencia. Se diferencian de otros gobernadores que participaron en las elecciones legislativas del 2025 en conjunto como Provincias Unidas.
La cumbre virtual, que duró varias horas, fue el mismo día en que tres senadores peronistas dialoguistas -Sandra Mendoza (Tucumán), Carolina Moisés (Jujuy) y Guillermo Andrada (Catamarca)- abandonaban el bloque de José Mayans para formar "Convicción Federal", lo que marcó un nuevo quiebre en el peronismo y debilitó aún más la estructura kirchnerista en la Cámara alta.
"Compartimos un encuentro vía Zoom con gobernadores de distintas regiones del país para analizar, con responsabilidad institucional, la realidad que atraviesan nuestras provincias a partir de las políticas implementadas por el Gobierno nacional", escribió Jaldo en sus redes sociales.
Cada gobernador expuso la situación particular de su provincia. En Tucumán, Jaldo detalló la caída de la coparticipación federal -estimada en unos 10.000 a 15.000 millones de pesos solo en febrero- por la baja del consumo y el IVA, el impacto en la industria textil, el azúcar y las economías regionales. "Las problemáticas de las provincias mayoritariamente son iguales, salvo excepciones como el petróleo o el litio", coincidieron varios. Weretilneck, por su parte, subrayó la necesidad de "federalismo real y concreto" en materia impositiva y de infraestructura, mientras Jalil -histórico impulsor de la minería en Catamarca- y Sáenz insistieron en defender recursos, financiamiento para obras y la generación de empleo.
El temario oficial de la reunión fue amplio: producción agrícola, turismo, minería, desarrollo energético, políticas impositivas y ganadería. Acordaron mantener encuentros periódicos y coordinar una agenda común de desarrollo regional. Varios de ellos ya tienen pasajes para la "Argentina Week" en Nueva York -del 9 al 12 de marzo-, un road show organizado con apoyo de la Embajada argentina para atraer inversiones en energía, minería, agroindustria y turismo. "Esta iniciativa no tiene nada que ver con cuestiones electorales, sino con la necesidad de generar y mantener una agenda de trabajo conjunto en temas clave para el desarrollo regional", aclararon fuentes cercanas a los mandatarios. Hasta aquí, el relato público: un grupo de gobernadores dialoguistas -peronistas no K y provincianos- que buscan articularse para que una parte del interior no sea marginado en las decisiones nacionales.
Pero hay un "lado B" que los propios protagonistas no explicitan, aunque las fuentes le confirmaron a CORTA la posibilidad concreta de conformar un interbloque o espacio legislativo propio en Diputados y Senadores que negocie en bloque con la Casa Rosada.
El momento no es casual. Esta semana el Senado tratará la Reforma Laboral, la baja de la edad de imputabilidad y la modificación de la Ley de Glaciares. Esta última reforma es clave para las provincias mineras del NOA -Salta, Catamarca, Jujuy- y patagónicas: devuelve a las jurisdicciones la facultad de definir las zonas periglaciares, destrabando proyectos de litio, cobre y otros minerales que hoy están frenados por la normativa ambiental nacional. Jalil lo ha repetido hasta el cansancio: "No hay impacto ambiental peor que la pobreza".
En paralelo, el Gobierno necesita gobernabilidad para avanzar con su hoja de ruta reformista antes de la apertura de sesiones ordinarias que encabezará Javier Milei el domingo y son estos gobernadores que, por más que esbocen algunas críticas desde las declaraciones on the record, han aportado votos claves para que avancen los proyectos de reformas que propuso la Casa Rosada.
Los siete gobernadores ya demostraron que pueden ser necesarios. Sus legisladores acompañaron el Presupuesto 2026, dieron quórum en la Modernización Laboral y ayudaron en otras iniciativas de La Libertad Avanza. A cambio, reclaman "recursos concretos": mayor coparticipación, fondos ATN para obras, financiamiento para infraestructura energética y un trato diferenciado en materia impositiva.
Negociar de a uno, como prefiere el ministro del Interior Diego Santilli, ya no les alcanza. Quieren peso de bloque. Fuentes del oficialismo y de los propios despachos provinciales admiten que el objetivo es "aumentar el poder de fuego en el Congreso" para conseguir mejores términos para sus provincias.
No es una alianza electoral para 2027 -insisten una y otra vez-, sino una articulación pragmática. El peronismo nacional, huérfano de liderazgo claro tras la fractura en el Senado -el interbloque del PJ quedó reducido a 25 bancas, su piso histórico-, deja un vacío que estos mandatarios ocupan con agenda federal. "Las provincias aportan a la gobernabilidad de la Argentina", repitieron en la reunión. Saben que Milei necesita sus votos en el Congreso pero que ellos necesitan del gobierno nacional para poder gestionar con recursos.
El mensaje llegó fuerte a la Rosada. Mientras el presidente prepara un discurso triunfal para el domingo destacando la aprobación de la reforma laboral, la Ley del Régimen Penal Juvenil con la baja de imputabilidad y el acuerdo Mercosur-UE, estos siete gobernadores se posicionan como socios indispensables ante la lejanía de Provincias Unidas.
Los líderes provinciales que construyen poder desde Córdoba, Santa Fe, Chubut, Jujuy y Santa Cruz, aportaron pocos votos en la Reforma Laboral en la Cámara de Diputados y se enfrentaron públicamente con Milei por distintas posturas. Siguen formando parte de la oposición "dialoguista" pero bastante más alejados de lo que proponen hacerlo los que se reunieron anoche.
La foto de los siete en Zoom tiene peso simbólico. Norte y Sur, peronistas y provincialistas, mineros y turísticos, unidos por una misma certeza: solos son más débiles que en conjunto, y tienen un menú que le seduce a la Casa Rosada.