El detrás de escena de la salida de Lavagna del Indec: la fórmula, la política y su sucesor
02 de febrero de 2026 - 17.44
02 de febrero de 2026 - 17.44
El inicio del mes de febrero tuvo como novedad la renuncia del titular del Indec, Marco Lavagna. El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció hoy a su número dos en el organismo como su sucesor. A continuación, el detrás de escena de la salida.
La salida de Lavagna se da en el contexto de una discusión por la aplicación de una nueva fórmula para medir la inflación en Argentina. El ahora exfuncionario quería ejecutarla desde este mes de enero, mientras que el Gobierno prefiere esperar a que el número termine de consolidarse a la baja.
Marco Lavagna presentó hoy su renuncia irrevocable como director del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), cargo que ocupaba desde diciembre de 2019. La salida del economista, con fuerte vinculación al peronismo del Frente Renovador, se produjo en medio de tensiones internas sobre la implementación de una nueva metodología para el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Horas después, el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció que Pedro Ignacio Lines, hasta ahora director técnico del organismo, asumirá la titularidad. En paralelo, el Gobierno confirmó que se postergará el cambio en la fórmula de medición de la inflación, manteniendo la vigente para preservar la continuidad en un momento clave de la desaceleración inflacionaria.
La renuncia de Lavagna no fue un hecho aislado, sino el desenlace de diferencias acumuladas con el equipo económico de Javier Milei. Según fuentes cercanas al Palacio de Hacienda, el punto de quiebre giró en torno al lanzamiento de un nuevo IPC, cuya actualización técnica se venía trabajando desde hace meses. El nuevo índice, basado en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017-2018 en reemplazo de la base 2004-2005, implicaba modificaciones significativas: pasar de 12 a 13 divisiones (incorporando seguros y servicios financieros), reducir el peso de alimentos e indumentaria, e incrementar la incidencia de servicios como telefonía celular, streaming, transporte, alquileres y tarifas reguladas.
Lavagna defendía la implementación inmediata del nuevo esquema, argumentando que estaba técnicamente maduro y que su aplicación a partir de los datos de enero -que se publicarán el 10 de febrero- garantizaría mayor precisión y representatividad de la muestra. Sin embargo, desde el Gobierno prefieren postergarlo hasta completar el proceso de desinflación, para evitar posibles distorsiones en la comparación interanual en un contexto de fuerte ajuste fiscal y tarifario.
"Marco quería aplicarlo desde enero, pero el Presidente prefería esperar al fin del proceso de desinflación", señaló hoy Caputo en declaraciones radiales. La decisión final fue postergar el cambio, manteniendo la fórmula actual para no interrumpir la serie histórica en un momento sensible.
El detrás de escena revela también una cuestión de autonomía técnica. Lavagna, que había logrado restaurar la credibilidad del INDEC tras el intervenido período 2007-2015, enfatizó en su carta de renuncia la importancia de preservar la independencia del organismo frente a presiones políticas. Aunque no mencionó explícitamente al Gobierno, su salida se interpreta en sectores opositores como un gesto de resistencia ante intentos de influir en los tiempos estadísticos. En el oficialismo, en cambio, se destaca que la renuncia fue "por motivos personales" y que no afecta la continuidad institucional, dada la promoción interna de Lines. Además, aseguran que fue "en buenos términos y sin sorpresas".
Marco Lavagna, de 51 años, deja una gestión marcada por la recuperación de la confianza en las estadísticas oficiales. Su vínculo con el massismo fue orgánico y profundo. Hijo de Roberto Lavagna —el exministro que en 2005 enfrentó a Néstor Kirchner y luego compitió presidencialmente en 2019—, Marco integró las listas del Frente Renovador desde sus inicios.
En 2013 fue candidato a diputado por la provincia de Buenos Aires junto a Massa, y en 2019 coordinó el área económica de la campaña de Consenso Federal, que llevó a su padre como candidato. Aunque en los últimos años se mantuvo más técnico que político, su designación al frente del INDEC en 2019 contó con el aval directo de Massa, entonces presidente de la Cámara de Diputados y figura clave en la coalición del Frente de Todos.
Fuentes del massismo aseguraron que Lavagna nunca rompió del todo con ese espacio, incluso durante la gestión mileísta, donde permaneció como un puente de continuidad técnica en medio del recambio político.
Pedro Ignacio Lines era hoy el número dos del INDEC. Representa la continuidad interna y el perfil puramente técnico que el Gobierno busca destacar. De 47 años, Lines es licenciado en Economía por la Universidad de Buenos Aires (UBA) y magíster en Economía por la Universidad del CEMA, institución de orientación liberal. Actualmente cursa una maestría en Minería de Datos y Descubrimiento de Conocimiento en la Universidad Austral, lo que refleja su interés por las herramientas modernas de análisis estadístico.
Su trayectoria es larga en el ámbito de las cuentas nacionales y la estadística oficial. Ingresó al INDEC en los años 90 y realizó un frondoso recorrido en distintos programas del organismo. Más adelante, entre 2011 y 2016 trabajó en la Autoridad Estadística de Qatar.
De regreso en Argentina, entre 2016 y 2018 integró el equipo reacomodó las estadísticas durante la gestión macrista. Desde 2018 es director técnico del INDEC, cargo desde el cual coordinó el Programa Estadístico Anual, el desarrollo de normas metodológicas y la construcción de indicadores sociales y económicos. Además, es miembro del Grupo de Expertos Asesores de Naciones Unidas en el Sistema de Cuentas Nacionales.
Lines es descrito por sus colegas como un funcionario de bajo perfil, riguroso y lejano de la política partidaria. Su ascenso asegura una transición sin sobresaltos, ya que conoce en profundidad los equipos y los proyectos en curso. Caputo destacó que "es un técnico de primer nivel" y que su designación garantiza "continuidad y profesionalismo".
La decisión de mantener la fórmula actual del IPC cierra, al menos por ahora, el capítulo de la actualización metodológica. Aunque el nuevo índice estaba técnicamente listo —con pruebas paralelas desde abril de 2025 y convenios firmados con provincias—, el Gobierno priorizó la estabilidad de la serie en un momento en que la inflación mensual se acerca a un punto y el proceso desinflacionario es el principal activo político del oficialismo. Analistas coinciden en que el nuevo esquema podría haber mostrado variaciones distintas, al alza, posiblemente más influido por subas tarifarias y salariales que por alimentos.
La salida de Lavagna y la llegada de Lines marcan un nuevo capítulo en la historia del INDEC, un organismo que en las últimas dos décadas ha sido foco de las tensiones políticas argentinas. El Gobierno de Milei refuerza su apuesta por funcionarios de carrera para blindar la credibilidad estadística en tiempos de ajuste. Queda por ver si esta transición fortalece o debilita la percepción de independencia del instituto en un año electoralmente cargado.