Hidrovía: un portazo para Xi Jinping y un gesto de bienvenida para Trump
27 de noviembre de 2024 - 16.03
27 de noviembre de 2024 - 16.03
- "No solo no voy a hacer negocios con China. No voy a hacer negocios con ningún comunista".
Javier Milei. 14 de septiembre de 2023.
- "China es un socio comercial muy interesante, no exigen nada, sólo que no los molesten".
Javier Milei. 29 de septiembre de 2024.
El giro discursivo que dio el presidente Javier Milei en apenas un año, pasando de identificar a China como el diablo comunista a la amistosa bilateral con el líder Xi Jinping en el marco del G-20, por ahora no se tradujo en un cambio de posición que le permita abrirle la cartera de negocios de Argentina a las inversiones del Estado chino, convertido en un financista de recursos inagotables para obras e infraestructura regional, una presencia maldita para los radares de los Estados Unidos. La licitación para la privatización de la Hidrovía es una muestra concreta.
Atentos al interés que desde hace años genera la vía navegable por la que circulan el 80% de las exportaciones del país en Shanghai Dredging Company (SDC), subsidiaria de la mega estatal China Communications Construction Company (CCCC), el pliego clausura la posibilidad de participar a empresas que tengan cualquier tipo de vínculo con cualquier Estado del mundo. Una decisión celebrada en Washington, a quien sí se le habilitó la participación estratégica en la Hidrovía, con un memorándum de entendimiento firmado en marzo, con el Ejército de los Estados Unidos, cuyos alcances el Ejecutivo se niega a explicarle al Congreso de la Nación.
Cuando le preguntaron a Guillermo Francos sobre la posibilidad de que una empresa china oferte para quedarse con el negocio de la Hidrovía, respondió: "Cualquiera que tenga una oferta para las obras puede participar". El jefe de Gabinete omitió en esa respuesta información clave. Según el inciso 8 del artículo 16 de la licitación a 30 años, que puede verse en el portal contratar.gob.ar, excluye taxativamente a cualquier compañía "que sea controlada, directa o indirectamente por Estados soberanos o agencias estatales, en el capital, en la toma de decisiones o de cualquier otra forma". Lo que, directamente, deja fuera de competencia a la subsidiaria de dragado de la CCCC.
Desde Casa Rosada confirmaron a Corta que cerrarle la puerta a la gigante china es una decisión estratégica, pero no ideológica. "La decisión es no ceder algo tan estratégico a otro Estado", esgrimió la fuente. Y agregó: "Imaginate si una compañía británica tomara la concesión de la Hidrovía. Dirían que que es ´entreguista'. Sería un tema geopolítico y no queremos eso".
Las empresas con capacidad logística y técnica para hacerse cargo de la Hidrovía argentina, solo comparable en términos estratégicos a la cuenca del río Mississippi -por la que circula el 80% de la producción agrícola de Estados Unidos-, se cuentan con los dedos de una mano. Y el pliego de licitación parece hecho a medida de uno de esos dedos: Jan de Nul. La dragadora belga operó la Vía Navegable Troncal (VNT) -es decir, la Hidrovía- entre 1994 y 2021, asociada con la argentina EMEPA, de la familia Romero. Todavía lo hacen: ambas fueron contratadas por la Administración General de Puertos (AGP) desde la estatización, en 2022.
Las ventajas para Jan de Nul residen, principalmente, en las exigencias y las valuaciones que asigna la licitación a las distintas características de la oferta. El pliego tiene altas demandas de antecedentes y condiciones económicas, además de dragas de succión medianamente nuevas, construidas después de 1994. Casualmente, como las que posee Jan de Nul.
Pero hay un punto aún más importante. La licitación le asigna un valor de apenas el 0,15 a la oferta económica, mientras valora mucho más los antecedentes (0,50) y el plan de trabajo (0,35). Esto es determinante porque, según fuentes del sector, la belga Deme Group hizo llegar al Gobierno propuestas un 30% más económica que su compatriota Jan de Nul.
En la licitación que se intentó en 2022, previo a la estatización, fueron justamente Deme y la china SDC las que se presentaron juntas, con una oferta muy inferior. Según una solicitada que publicaron después de ser descalificadas por cuestiones formales en la gestión del Frente de Todos, la propuesta de Jan de Nul era 40% más alta. Esa licitación del gobierno peronista terminó en una denuncia judicial que aún tramita en Tribunales. Finalmente, el gobierno de Alberto Fernández decidió quedarse con el control de la Hidrovía, a través de la AGP, pero contrató a Jan de Nul para el dragado y a Romero para el balizamiento. Las mismas que lo venían operando los 27 años anteriores, pero ahora trabajando para el Estado argentino.
Fuentes oficiales del Gobierno, que conocen de primera mano la licitación, descartan que haya grandes diferencias entre las ofertas. "Si hubiese un ahorro significativo para los privados -en el costo del peaje por el uso de la Hidrovía-, estarían puteando. Y eso no ocurre", explicaron.
Otra de las cosas que no permite el pliego de licitación son las UTE (Unión Transitoria de Empresas), el formato que habían elegido la china SDC y Deme, cuando fueron juntas hace poco más de años. Esto limita el negocio a un puñado muy pequeña de compañías, las cuatro gigantes de Europa: Deme Group, la danesa Rhode Nielsen, la holandesa Boskalis y la gran favorita, Jan de Nul. Igualmente, fuentes del sector hicieron circular otro nombre, el de la norteamericana Great Lakes Dredge & Dock. Un gesto de carácter geopolítico que el gobierno libertario podría ofrendarle a Donald Trump, cuando vuelva a ocupar el Salón Oval. "Pero corre muy de atrás", aclaró la fuente.
A todo este complejo entramado, que atraviesa negocios y relaciones internacionales, le falta una pieza importante. Es el Memorándum de Entendimiento (MOU, por sus siglas en inglés) que el gobierno de Javier Milei, a través de la AGP, firmó el 7 de marzo con el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos para, según el documento, "cooperación en recursos hídricos, desarrollo de infraestructura y protección y restauración ambiental".
El diputado de Unión por la Patria (UxP), Tomás Ledesma, presentó un proyecto de resolución para que el Ejecutivo brinde detalles sobre los alcances de ese acuerdo. Entre otras cosas, pide conocer "si, derivado de la firma del Memorándum, se prevé el ingreso de tropas extranjeras al país". Esto se debe a que, en caso de que así fuera, requeriría aprobación del Congreso.
En el Ejecutivo afirman que ese memorándum es "inocuo" y que no se trata de militares, sino de un cuerpo de civiles dentro de la Marina de los Estados Unidos. "Es solamente intercambio de información y de cruce de experiencias", explicaron.