Hormonización en infancias trans: 5 mitos y verdades de la última batalla de Milei

por Oriana Tambucci y Florencia Da Silva

07 de febrero de 2025 - 20.00 / Actualizado: 08 de febrero de 2025 - 16.14

El presidente Javier Milei en el Foro de Davos.
El presidente Javier Milei en el Foro de Davos. — Foto: Presidencia.

El lunes, el presidente Javier Milei dio una entrevista a La Nación+ en donde hizo referencia a la hormonización de las infancias trans. En el marco de sus dichos que rechazan la "ideología de género", el mandatario aseguró que en la provincia de Buenos Aires hay "centros de hormonización" donde se les "amputan los genitales" a los niños y niñas trans que reciben intervenciones médicas para transicionar de género. Dos días después, el Gobierno anunció la modificación de un artículo de la Ley de Identidad de Género que le permitía a mayores de 13 años el acceso a inhibidores puberales y la hormonización a los mayores de 16, en ambos casos con autorización de los padres y/o un juez. Pero, ¿qué dice la ley y cómo es realmente el tratamiento?

Qué dijo Milei.

En línea con su batalla cultural contra la "agenda woke", el presidente volvió a apuntar contra la comunidad LGBTIQ+. En esta ocasión, el lunes el mandatario dijo: "La provincia de Buenos Aires tiene 240 centros de hormonización. A mí me parece un horror. ¿Te parece que una criatura, un menor, esté en condiciones de saber? Yo no sé lo que piensa la gente. Desde mi punto de vista, que le amputen los genitales a una criatura mientras le llenan la cabeza, que es otra cosa distinta de lo que dice su biología... Eso de separar el género de la biología no es gratis". 

Qué dijo el Ministerio de Salud nacional. 

CORTA consultó con el Ministerio de Salud de la Nación sobre la fuente de los datos que arrojó Milei y la respuesta fue que la cartera sanitaria "no proporcionó esa información" al presidente. Ante la consulta sobre los "centros de hormonización", respondieron que "las jurisdicciones tienen que tener los relevamientos porque son los responsables de aplicar las política sanitarias en sus territorios". Además, informaron que en 2023 hubo más de 117 mil tratamientos de hormonización distribuidos a nivel nacional, aunque aseguraron que no tienen información sobre las mutilaciones a niños en el país. Desde la Vocería presidencial no hubo respuesta.

El anuncio del Gobierno.

El miércoles, el vocero presidencial Manuel Adorni anunció una modificación a la Ley de Identidad de Género que prohíbe que menores de 18 años accedan a tratamientos de hormonización. En un comunicado, el Gobierno argumentó que "la medida se apoya en la Convención sobre los Derechos del Niño que manifiesta que, por su falta de madurez física y mental, los niños necesitan protección y cuidado especiales, incluso la debida protección legal, tanto antes como después del nacimiento". También consideró que las "prácticas que estaban habilitadas para menores de edad en el artículo 11 de la Ley de Identidad de Género podrían poner en riesgo su integridad física y mental y conllevar efectos irreversibles".

Qué dice la ley.

La Ley de Identidad de Género permite que menores de edad puedan acceder a tratamientos integrales hormonales, ya sea con autorización de sus padres o con la orden de un juez. El Código Civil y Comercial determina que los menores tienen capacidad progresiva a la hora de ejercer sus derechos, según su edad y madurez e indica que "el adolescente, entre 13 y 16 años, tiene aptitud para decidir sobre aquellos tratamientos que no resultan invasivos, ni comprometen su estado de salud o provocan un riesgo grave en su vida o integridad física". A partir de los 16 años, las personas son consideradas como adultas para las decisiones atinentes al cuidado de su propio cuerpo. Por lo tanto, pueden acceder a terapias hormonales. Asimismo, según la Ley de Identidad de Género, para una intervención quirúrgica se deberá contar, además, con la conformidad de la autoridad judicial competente de cada jurisdicción que deberá velar por los principios de capacidad progresiva e interés superior del niño. 

Emiliano Litardo, abogado y corredactor de la Ley de Identidad de Género, advirtió a CORTA que la medida del Gobierno "es inconstitucional, va en contra de la Convención de los Derechos del Niño y plantea una regresión en los derechos". A su vez, sostuvo que "el decreto no tiene en cuenta los matices de las distintas franjas etarias de los niños, ya que hay una capacidad progresiva de ampliación de su autonomía para el ejercicio de sus derechos". En este sentido, remarcó que "no es lo mismo una niña de 3 años que un adolescente de 16" y aclaró: "No tengo conocimiento de ninguna cirugía en menores de edad". Por otro lado, consideró que "decirle a una persona que no puede ejercer el libre desarrollo personal de su género es como decirle 'que no es un sujeto de derecho y va a tener que esperar a una mayoría de edad'". Y cuestionó: "Cuando se hacen rinoplastías en adolescentes parecería ser que está todo bien". 

La explicación del Ministerio de Salud de PBA.

Desde el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires desmintieron a CORTA que existan "centros de hormonización" como dijo Milei, y especificaron que en la provincia hay 142 consultorios con perspectiva de género que están distribuidos en hospitales municipales, provinciales y centros de salud. De ese total, solo 29 realizan acompañamiento a niños y adolescentes. Además, enfatizaron que no se hace ningún tipo de cirugía en menores de 18 años y explicaron que lo que se realiza son inhibiciones puberales. También detallaron que en la provincia bonaerense hay 50 niños, niñas y/o adolescentes de entre 16 y 18 años en proceso de hormonización y que en total las personas que están en programa de diversidad son 4.200. 

Respecto a los centros capacitados para tratar a personas que decidieron iniciar una transición de género, estos tienen como objetivo principal garantizar el cuidado y respeto a quienes ya se encuentran en una posición vulnerable. Desde la cartera bonaerense explicaron a este medio que "en estos espacios dirigidos a la población LGBTIQ+ se garantiza que la atención que recibe el paciente trans esté a cargo de profesionales especializados en la atención a diversidades". Otro punto que se destacó es que estas instituciones permiten no solo mejorar la calidad de la salud de las personas del colectivo, sino extender su expectativa de vida: "Antes de la Ley de Identidad de Género, que tiene un artículo en el tratado de la salud, las personas trans no podían acceder a la prevención, a los cuidados y a un tratamiento que muchas veces está estigmatizado. Por eso lo que se trata de hacer es cambiar las condiciones para que esa población pueda acceder a sus derechos de salud de la misma manera que accede cualquier persona".

"Centros de hormonización".

En diálogo con CORTA, Mónica Pascuccio, endocrinóloga e integrante de la Consejería de Salud Sexual y Reproductiva del Hospital Municipal Nuestra Señora del Carmen, desmintió que existan centros de hormonización y aclaró: "Hay determinados profesionales en los hospitales que acompañan y asesoran a quienes deciden iniciar un tratamiento". En esta línea, profundizó que en el hospital los menores se asesoran con sus padres y los profesionales que les brindan información, les realizan exámenes clínicos para ver si están aptos para la terapia y después del procedimiento hay chequeos médicos para ver la evolución. Por otro lado, la coordinadora del Área de Salud de la Comunidad Homosexual Argentina, Valeria Pavan, le contó a este medio que "los bloqueadores hormonales o la hormonización antes de los 16 años se abordan consensuadamente con aquellas familias donde la consecuencia de no hacerlo es un daño psíquico importante" y agregó: "La mayoría de las personas que acompañamos en el programa no necesita".

Eugenia Alonso, integrante del equipo de diversidad del Hospital Cestino de Ensenada, hizo hincapié en que no es una estadística real que niños y niñas pida realizarse operaciones de cambios de género: "Más allá de mi experiencia profesional, no es algo que esté sucediendo. Que las niñeces trans accedan a cirugías es falso", dijo. En diálogo con CORTA, aclaró que independientemente de la edad del paciente, se evalúa su "autonomía real" y remarcó: "Por más que tenga 16 años, muchas veces no tiene posibilidad de acceder a una práctica que pueda ponerlo en riesgo. Vamos evaluando caso a caso". 

El impacto negativo de la medida del Gobierno.

  • "Es una mentira espantosa eso de que se amputan genitales", afirmó Pavan e hizo hincapié en que no tiene conocimiento "de cirugías precoces". Por su parte, Pascuccio advirtió que la Ley de Identidad de Género salió "para que se legalice lo que antes se hacía clandestinamente" y sentenció: "Si quieren operarse u hormonizarse lo van a hacer igual porque acceden por un mercado ilegal. Las complicaciones del mercado desregulado se ven hoy con muchas mujeres trans que se colocaban cualquier sustancia o tomaban cualquier hormona sin control antes de que exista la normativa". 
  • Desde la óptica legal, Litardo planteó que si la medida del Gobierno prospera, "las tasas de suicidio, las de autolesiones corporales y las de depresión van a aumentar en el mundo de los adolescentes". Y agregó: "Estoy seguro de que ese niño va a caer en un grado de ansiedad y de profunda tristeza". 
  • Alonso apuntó que se trata de "un acto de discriminación muy grande porque está negando el acceso a la salud específicamente de las infancias y las adolescencias trans. No de las cis. Es un colectivo que históricamente ha sido expulsado del sistema de salud, pero a partir de la Ley de Identidad de Género algunas de esas cuestiones de a poco se fueron mejorando. Esta decisión es como volver atrás con todos los derechos con los que se había avanzado". 
  • Un informe de la organización Infancias Libres, publicado en 2021, evidenció que entre las infancias que se vieron imposibilitadas de expresar su identidad de género, el 39% tuvo dolencias de índole o físicas y el 47% de los menores manifestó sentimientos vinculados con la muerte o deseos de morir.  

"No soy un nene, soy una nena".

Natalia es mamá de una niña que a los 3 años le dijo: "No soy un nene, soy una nena". A partir de aquel momento, en 2017, comenzó el proceso de acompañar a su hija y aprender sobre qué significaba ser trans. Años más tarde, cofundó Munay, una agrupación de familias de niños y adolescentes trans, travestis y no binarios. "Como familias escuchamos desde pequeños a nuestros niños y una de las preocupaciones es el desarrollo puberal", señaló Natalia en diálogo con CORTA. Además, contó que todavía muchas familias no hablaron con sus hijos "para explicarles lo que ya no van a poder tener" y agregó: "No sabemos qué implica retirar de golpe el tratamiento. Cuando comencé con mi hija me explicaron que se tiene que retirar paulatinamente". 

Al ser consultada por los dichos del presidente sobre las "mutilaciones en niños", la integrante de Munay sostuvo: "No se hace ningún tipo de cirugía de modificación de sexo por una cuestión de que no están habilitadas legalmente ni en Argentina ni en el mundo. Es una locura pensar eso, el cuerpo de una persona termina de desarrollarse a los 20 años. Para encarar una operación de ese tipo se espera que esté desarrollado el cuerpo". Por otro lado, pidió que "se escuchen a los chicos y a los adultos trans que cuentan que se sienten así desde la niñez" y cuestionó: "Ahora un niño que desde los 4 años manifiesta que tiene una incomodidad con el género que se les asignó al nacer tiene que esperar a los 18 años y pasar 15 años viviendo con una identidad que le queda incómoda. ¿Cómo les decís lo que pasó (la prohibición del Gobierno) a adolescentes (mayores de 14 años) que sí podían por la ley acceder a herramientas médicas como los inhibidores puberales para poder vivir su cuerpo en concordancia con su identidad de género y de acuerdo a los estereotipos impuestos socialmente?".