Karina, Menem y las coimas: el combo explosivo que abrió la ventana a un vendaval de denuncias

Por Nicolás Fiorentino

27 de agosto de 2025 - 08.33 / Actualizado: 10.01

Karina Milei
Karina Milei — Prensa presidencial.

Cuando en enero Javier Milei deslizó, en Davos, que dentro de cada homosexual late un potencial pedófilo, el Gobierno sufrió su primera gran crisis de opinión pública. Tardó tres días en concertar una entrevista, que tampoco salió bien, pero al menos hubo una reacción. Las mismas 72 horas demoró el presidente en sentarse al bordecito de un sillón y -ante una cámara amiga- intentar apagar el fuego que, la noche del 14 de febrero, desató con el posteo promocional de la cripto $Libra, que concluyó en una estafa superior a los U$S 200 millones. No hay encuesta que no reconozca que estos dos incidentes del verano pasado abrieron una brecha en la imagen presidencial, que hasta ahí llegaba, punto más, punto menos, en un fifty-fifty entre positiva y negativa.

Los audios de Diego Spagnuolo que manchan de corrupción a Karina Milei y Eduardo "Lule" Menem llevan una semana circulando. Se acumulan más y más, brotan allanamientos, celulares secuestrados y el pánico y la inacción se apoderaron de la Casa Rosada. No hay plan. Literalmente, no saben qué hacer. Y más riesgoso aún, no tienen idea de qué hay en el celular del removido director de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). "Estamos a ciegas", dicen las mentes más lúcidas de la experiencia libertaria. En plena campaña, el apellido Milei queda ligado a la palabra "coima".

Los más agradecidos por esto, en medio de la tragedia política que los atraviesa, son los candidatos del PRO que acordaron poner su nombre en las boletas de La Libertad Avanza (LLA). Los responsables de la campaña, ante la ausencia de estrategia, les pidieron que abracen el silencio y suspendan las entrevistas que hubieran acordado hasta que haya una línea narrativa. La orden les cayó como una bendición. Pensaron lo peor. ¿Qué era lo peor? Que los manden a defender al Gobierno, a Karina y a los Menem.

La tormenta perfecta y absoluta.

Ni el diseñador de campañas más optimista hubiera soñado con un escenario así. Alcanza con enumerar todas las características, de corrido, para entender la profundidad del caso.

Si se tomara como cierta toda la información de los audios de Spagnuolo, se trata de un escándalo de coimas, conocido a través de pornográficos audios -¿y videos?- que multiplican la sensibilidad de su impacto; obtenidos a través de ilegítimas grabaciones al abogado personal del presidente; coimas cuya destinataria final era la empoderada hermana del presidente; recaudadas mediante un mecanismo de corrupción diseñado por una persona de apellido Menem; canalizadas a través de una familia de empresarios allanados en sus mansiones de Nordelta, a quienes encontraron con cajas de seguridad abiertas y miles de dólares en sobres de papel; dólares presumiblemente obtenidos por sobreprecios en la compra de medicamentos destinados a un segmento social hiper vulnerable, como son las personas con discapacidad; personas que llevan adelante, en ese mismo momento histórico, una batalla parlamentaria por una ley para el sostenimiento de sus derechos básicos; ley que vetó el presidente; un presidente que tiene una causa judicial abierta por agraviar en redes sociales a un nene de 12 años con autismo; nene a quien el funcionario de los audios le había preguntado por qué él tenía que pagar los peajes y los discapacitados no. Todo eso, a 20 días de ir a elecciones. Es demasiado.

Entró la balubi.

Apenas se conocieron los audios de Spagnuolo, los principales encuestadores salieron a hacer lo que se conoce como trabajo de campo. O sea, encuestar. Dos de esas consultoras ya tienen datos de esa medición de emergencia y coinciden en dos cosas. Una, que el conocimiento del caso es altísimo; otra, que impactó más en la imagen de los Milei que lo que, a priori, podría tener en las urnas.

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Para Management&Fit, el 95% de los encuestados conoce el caso, el 73% considera que se trata de hecho graves y casi el 60% confía en que los audios son verdaderos. Entre los Milei y los Menem, Lule y Martín. Más de la mitad reconoce que altera su valoración del Gobierno, pero el 82% afirma que no va a modificar su voto por estos episodios. O, puesto de otra manera, hay un 18% que deja abierta la puerta a sí modificar su voto. Puesto así, el número se vuelve más interesante.

En la encuesta de Proyección, el nivel de conocimiento del caso llega al 80% y solo entre los Milei, Javier y Karina, concentran la responsabilidad por estos hechos en más del 50%. Es decir: la mitad cree que los responsables de las coimas con medicamentos son ellos. Sin embargo, al igual que en la consulta de M&F, es bajo el porcentaje que dice que va a modificar su voto: un 12%. Pero un 23% dice que no lo sabe. Mismo ejercicio: interpretado desde otra óptica, en la encuesta de la consultora de Manuel Zunino y Santiago Giorgetta solo el 65% dice estar seguro de sostener su voto para LLA. 

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Preguntas sobre el Círculo Rojo.

Una versión que circuló esta semana en algunos encumbrados despachos del poder, en formato de preguntas.

  • ¿Se produjo una cena secreta de la que participaron menos de diez personas, todas ellas las dueñas de la Argentina, el Círculo Rojo, los empresarios más poderosos del país?
  • ¿Se volcó en esa mesa una preocupación unificada sobre el futuro del plan económico de Milei y el ministro Luis "Toto" Caputo?
  • ¿Se cruzaron, entre copas de vinos que la mayoría de los lectores no podría pagar, la indignación de un zar de la industria por el derrumbe del sector y con la bronca de un banquero por el incremento sostenido de los encajes a los depósitos?
  • ¿Se habló en esa mesa de darle al Gobierno un ultimátumnantes de soltarle definitivamente la mano?
  • ¿Sugirió uno de esos comensales empezar a poner porotos en el armado que lanzaron un grupo de gobernadores, encabezados por el cordobés Martín Llaryora y el santafesino Maxi Pullaro? 

El dato determinante es que, si esto pasó, fue antes de que los audios de Spagnuolo empezaran a circular con la velocidad de un virus. 

Las microdenuncias que rozan a Lule.

Además del escándalo por las coimas mediante presuntos sobreprecios en la compra de medicamentos para personas con discapacidad, solo en la última semana salieron a la luz multiplicidad de denuncias, que van desde más casos de coimas a la retención de una parte del salario de funcionarios como modus operandi para financiar a la política.

  • Viviana Aguirre, ex responsable contable del PAMI de La Plata, presentó una denuncia hablando de coimas con prestadores y la retención de un millón de pesos de su sueldo, pedido por Juan Esteban Osaba, el hombre del armador Sebastián Pareja en la capital provincial. Según su relato, le informó de todos los hechos al Presidente por Whatsapp, pero este nunca le respondió.
  • Samuel Doichele, militante de LLA de Misiones, denunció que lo llamó directamente Lule Menem a su celular para explicarle que era absolutamente natural que los militantes que ingresaban a cargos públicos destinaran el 10% de su sueldo para financiar la política. 
  • Daniel del Curto, concejal de Berisso, afirmó que el senador provincial Carlos Curestis, que responde a Pareja, le dijo que tenía que negociar con el municipio donde trabaja el 10% de retornos de un desembolso de 68 millones de pesos mediante el Fondo de Integración Socio Urbana (FISU). El responsable de administrar ese fondo era el propio Pareja.
  • Marcela Coronel, ex directora del PAMI de Santiago del Estero, dijo que apenas asumió le indicaron que tenía que devolver el 25% de su sueldo, el equivalente a $651.300, que debía transferir dividido en varias cuentas, y muchas a personas "de apellido Nasif". Señala como quien le ordenó eso a Ítalo Cioccolani, actual titular de la ANSES en la provincia, además de candidato a gobernador. Dijo que le informó de esto a Lule Menem por mensajes. Que Lule nunca le respondió pero sí lo hizo Diego Vartabedián, director nacional de Relaciones Institucionales y Asuntos Políticos de la Subsecretaría de Gestión Institucional, la oficina a cargo de Lule.
  • A todos ellos hay que sumar el caso desarrollado en Corta de Rafael Cuchinelli, ahora ex jefe de la Anses de Cipolletti, removido de su cargo por negarse a entregar el 10% de sueldo, en mano y en un sobre, a una persona designada para la recaudación por la diputada nacional Lorena Villaverde, presidente de LLA de Río Negro y ahora candidata a senadora nacional. Villaverde responde a los Menem y fue elegida como candidata por Karina Milei.