Liberación de Nahuel Gallo: el operativo secreto de la AFA y la bronca del Gobierno
02 de marzo de 2026 - 14.55 / Actualizado: 17.30
02 de marzo de 2026 - 14.55 / Actualizado: 17.30
El Gobierno vivía horas de incertidumbre este domingo cuando aparecieron videos de los presos de la cárcel venezolana El Rodeo 1 que decían a los gritos que el gendarme argentino Nahuel Gallo, detenido desde 2024, había sido liberado. La Casa Rosada activó todos sus dispositivos de inteligencia y llamó incluso a sus contactos en el Gobierno estadounidense e italiano, pero ninguno sabía nada. De pronto, el radar argentino indicó algo llamativo: un avión privado asociado a la AFA iba en dirección a Caracas. Y ahí ataron los cabos.
El Ejecutivo no estaba al tanto del operativo que había armado la AFA para traer a Gallo.
Cuando se conocieron los videos de los presos que anunciaban la excarcelación de Gallo, el Ministerio de Seguridad y la Cancillería empezaron a hacer las gestiones para averiguar el paradero del gendarme. "Al principio no obtuvimos nada de información, nadie sabía dónde estaba, estuvimos toda la noche del sábado sin saber", le confesó a CORTA una alta fuente del Gobierno que siguió el minuto a minuto del caso. Incluso el domingo, día de visitas al penal, nadie podía dar con la ubicación de Gallo. "Después nos enteramos que un auto con chapa diplomática había entrado y se lo había llevado", agregó la fuente. Luego se enterarían que ese auto se dirigió a un edificio del Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención (Disip) y que había sido gestionado por el presidente de la Federación Venezolana de Fútbol, Jorge Giménez, hombre muy cercano a la presidenta interina Delcy Rodríguez. "Eso y ver el avión de la AFA nos hizo atar cabos y entender lo que estaba pasando", agregó.
El avión de la AFA, un Learjet 60 operado por la empresa Baires Fly, había despegado el 28 de febrero a las 11:44 desde el Aeroparque Jorge Newbery, según se desprende del registro de vuelo de la aeronave. De ahí fue a Punta del Este para volver al aeropuerto internacional de San Fernando, de allí a Chile, luego a Guayaquil y finalmente llegó a Caracas el 1° de marzo. A bordo estaban el prosecretario de AFA, Luciano Nakis, y el secretario de Protocolo, Fernando Isla Casares. "Ya cuando vimos que iban rumbo a Caracas entendimos lo que estaba pasando", explicó la fuente a este medio.
Eso que "estaba pasando" era el nexo de Claudio "Chiqui" Tapia con el fútbol venezolano y la jugada que había preparado para liberar a Gallo. El presidente del fútbol argentino tenía previsto viajar a Caracas para ser parte de la foto de la liberación, pero tenía impedido salir del país por una disposición del juez Diego Amarante, que lo investiga por presunto lavado de dinero. Los contactos con Giménez por el gendarme habían empezado hace un año y habían elegido este momento para la liberación. Dado que Venezuela no iba a entregárselo a Milei por la casi nula relación diplomática, sumado al desconocimiento de Rodríguez como presidenta del país, la opción de que la AFA funcione de mediadora terminó por ser la más redituable.
Así fue que el avión aterrizó en Caracas el domingo y Gallo consiguió volver al país. Para inmortalizar el momento, los funcionarios de la AFA se sacaron una foto con el gendarme y emitieron un comunicado con el título "El fútbol, un puente humanitario". Allí agradecen a Delcy Rodríguez "por su sensibilidad y disposición para atender" la situación y a la FVF "por facilitar el contacto que permitió el acercamiento". "Dudo que el Gobierno se queje de esto, la AFA hizo todo el operativo", sintetizó a CORTA una fuente cercana del entorno de Tapia. El comunicado que publicó el canciller Pablo Quirno era un poco distinto. No tenía agradecimientos a la AFA, pero sí a "países aliados" como Italia y Estados Unidos y a organizaciones no gubernamentales como Foro Penal.
Nahuel Gallo llegó ayer por la noche y fue recibido por su madre, esposa e hijo, la ministra de Seguridad Nacional, Alejandara Monteoliva, la senadora Patricia Bullrich, el canciller Pablo Quirno, y el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, que sirvió de enlace entre los familiares de Gallo ya que son oriundos de la provincia. El gendarme bajó del avión vestido con su uniforme mientras una fanfarria de la fuerza de seguridad lo esperaba. Hubo abrazos y besos para todos, pero quienes se los perdieron fueron Nakis e Isla Casares. "Les agradecimos, pero no se quedaron para la foto, los mandamos por migraciones como a cualquiera", detallaron desde Balcarce 50 a CORTA.