Reestructurar deuda pública: los detalles del DNU y los números en juego
11 de noviembre de 2024 - 09.51
11 de noviembre de 2024 - 09.51
Mañana, por pedido de parte de la oposición dialoguista y Unión por la Patria, habrá sesión en la Cámara de Diputados para modificar la Ley de Decretos y tratar el DNU 846/24 que le permite al Poder Ejecutivo reestructurar deuda en moneda extranjera sin pasar por el Congreso. Qué significa el decreto y por qué quieren rechazarlo.
El decreto se superpone con la Ley de Administración Financiera que, en su artículo 65, establece que la reestructuración de la deuda pública debe realizarse si implica "una mejora que se refiera indistintamente al monto o al plazo de la operación". El DNU quita esta condición, por lo que flexibiliza la posibilidad de tomar deuda.
El decreto dispuso que "las futuras suscripciones de instrumentos de deuda pública, independientemente de su moneda de pago, se puedan realizar con instrumentos de deuda pública cualquiera sea su moneda de pago" y agregó que "dichas operaciones no estarán alcanzadas por las disposiciones del artículo 65 de la Ley de Administración Financiera". Ante la falta de limitación de que la reestructuración genere una mejora en los plazos, intereses o capital, esto abre una puerta para que el Ejecutivo pueda realizar un eventual canje de deuda que no resulten beneficiosos para el país en esos términos. En 2025 Argentina enfrentará vencimientos de bonos globales por más de 5.000 millones de dólares.
El decreto había tenido un fuerte rechazo de parte de la oposición, entre ellos, Cristina Fernández de Kirchner y el exministro de Economía, Martín Guzmán. La expresidenta había dicho que el DNU "elimina los requisitos que debe cumplir el Gobierno en el caso de que quieran canjear la deuda pública". El exministro expresó en ese entonces que la nueva reglamentación "aumenta la sospecha de que el gobierno estire los pagos a cualquier costo" tanto en aumento de la tasa de interés como de capital. Asimismo, agregó que "si la política fiscal se va a adecuar a repagar la deuda, a medida que hagan operaciones en los términos que indica el decreto, con tasas de mercado mucho más altas, se va a generar una bola de nieve donde cada vez se agranda más la deuda y se achica el espacio del Estado para cualquier otra inversión".
Hoy por la mañana el exministro brindó un nuevo análisis sobre la materia. Explicó que el hecho de que las futuras emisiones se puedan "suscribir con instrumentos de deuda pública también en cualquier moneda de pago", implica que "el Gobierno pueda convertir deuda denominada en moneda extranjera bajo ley argentina en nueva deuda con tasas de interés mucho más altas" aun si las condiciones son "insostenibles para el funcionamiento de la economía". También, que el DNU permitiría que el Gobierno pueda a "dolarizar la deuda pública denominada en pesos sin pasar por el Congreso".
"Lo que el DNU hace entonces es darle flexibilidad y libertad al Gobierno para construir una dinámica de deuda explosiva. Esto es enormemente preocupante en cualquier circunstancia, pero se vuelve aún más preocupante cuando el propio presidente Javier Milei manifestó el pasado 15 de septiembre en la presentación del proyecto de ley de presupuesto 2025 que la prioridad absoluta en el presupuesto la tendrá el pago de la deuda, y que el resto se ajustará a ello. Es decir que la libertad para construir una dinámica de deuda explosiva ata a la sociedad argentina a ser la variable de ajuste, supeditándose los presupuestos en educación, salud, seguridad social y todos los otros rubros a las dinámicas de precios de mercado de los bonos argentinos que determinen las condiciones de los canjes explícitos o implícitos de deuda pública en moneda extranjera", analizó Guzmán.
La oposición busca limitar la ley de decretos para que sea más fácil el rechazo de los DNU establecidos por el Ejecutivo. De esta forma, quieren que solo una cámara sea suficiente para rechazarlos y que el plazo para hacerlo sea de un máximo de 90 días. Esto facilitaría limitar los decretos de Milei, que estos meses le permitieron bajar los aumentos de las jubilaciones y las universidades.