monumento a la bandera
monumento a la bandera — @maxipullaro

La obra del Monumento Nacional a la Bandera está nuevamente paralizada. La posibilidad de que la provincia de Santa Fe asuma el financiamiento y la finalización de los trabajos de puesta en valor del edificio histórico cobra fuerza concreta en las últimas horas.

Por qué importa.

El escenario del último show gratuito de Fito Páez en su ciudad sigue en obras desde el 2017. El plazo inicial era de 18 meses, y lleva 9 años. Las quejas trascienden los partidos políticos y Rosario quiere llegar a reinaugurar el Monumento antes del 20 de junio.

En detalle.

Mariano Schor, titular de DySCon S.A. -la firma rosarina adjudicataria del proyecto de remodelación y restauración-, declaró este lunes en medios rosarinos que Nación habría cedido formalmente la potestad de la obra a la provincia. La empresa ya habría firmado la conformidad para el traspaso de la órbita nacional a la provincial, lo que incluye tanto la ejecución de la etapa restante -alrededor del 28% del total- como la asunción de la deuda acumulada, que supera los $ 1.600 millones por pagos incumplidos del Estado nacional. Si sucediera, el empresario anticipó que los trabajos podrían retomarse en los próximos días, con el objetivo explícito de concluirlos antes del 20 de junio, fecha en que se conmemora el Día de la Bandera.

Desde el gobierno provincial, liderado por el gobernador Maximiliano Pullaro, la versión es más cauta: aún no recibieron la confirmación oficial y fehaciente del traspaso por parte del Poder Ejecutivo Nacional. Las dudas pasan por lo simbólico de la puesta en valor del Monumento radicado en Rosario, y descreen que el gobierno nacional ceda esa conquista. 

Sin embargo, fuentes cercanas al Ejecutivo santafesino indicaron que la provincia está dispuesta a administrar la obra y a financiarla para garantizar su finalización en los plazos simbólicos mencionados. Santa Fe debería hacerse cargo de la deuda y del restante de dinero para la obra: unos $ 3 mil millones, algo así como U$S 2 millones.

Profundizá.

Reclamos locales.

Esta predisposición se enmarca en el reclamo sostenido de legisladores nacionales por Santa Fe -incluidos diputados de distintos bloques- que, a principios de marzo, presentaron un proyecto de resolución en la Cámara de Diputados instando a Nación a agilizar el traspaso y reactivar los trabajos. También Pablo Javkin, intendente de Rosario, viene alzando la voz para que la obra termine de coronar un nuevo circuito renovado entre la Municipalidad, la Catedral, el Pasaje Juramento y la Plaza 25 de Mayo. "Si fuera el Obelisco ya estaría terminado hace rato", ironizó el funcionario local. 

La obra, que implica una restauración integral -incluyendo sistemas de climatización, seguridad, vitrinas y sectores emblemáticos como la Sala de las Banderas- se vio afectada por reiterados cortes de pagos desde el gobierno nacional, lo que llevó a nuevas paralizaciones en marzo de 2026. 

Antecedentes.

Santa Fe le había pedido a la Casa Rosada que le ceda el control y la ejecución del Puente Carretero de Santo Tomé a Santa Fe en la Capital provincial, o el mantenimiento de la Circunvalación de Rosario, pero se lo negaron. Hasta hubo presentaciones judiciales desde Nación para que el gobierno de Pullaro desista de tareas que ya estaba ejecutando en algunos casos. Ahí radica la cautela del gobernador radical, aunque esta vez, al menos, el privado a cargo dice tener la palabra de los funcionarios de Milei, a diferencia de las anteriores. 

Una historia de desencuentro.

La actual etapa de puesta en valor y restauración del Monumento Nacional a la Bandera comenzó formalmente durante el gobierno de Mauricio Macri. Las obras se adjudicaron e iniciaron en febrero de 2017, con un plazo original de ejecución de 18 meses y un presupuesto inicial que rondaba los $ 58 millones, ajustado luego por inflación y ampliaciones. El proyecto contemplaba la restauración estructural, modernización de instalaciones, mejora de accesibilidad y conservación patrimonial del emblemático complejo inaugurado en 1957.

A pesar del anuncio inicial, la obra acumuló demoras. Entre 2017 y 2019 avanzó de forma intermitente, pero ya en 2018 se reportaban incumplimientos y pases de facturas por atrasos. Durante la gestión de Alberto Fernández (2019-2023), las interrupciones se intensificaron por problemas presupuestarios y falta de fondos, convirtiéndose en una sucesión de anuncios, promesas y paros durante la pandemia. En 2023, legisladores y autoridades locales denunciaban ocho años de estancamiento, con avances parciales que no superaban el 50%.

Con Milei no cambió.

La llegada del gobierno de Javier Milei no revirtió la situación: los pagos se volvieron aún más irregulares, generando nuevas suspensiones. En febrero de 2024 hubo un corte temporal para negociaciones, y en marzo de 2026 la empresa DySCon S.A. paralizó nuevamente los trabajos por una deuda que superaba los $1400 millones, luego actualizada a más de $1600. Ya se había iniciado una fase clave con cierre parcial de sectores como la Sala de las Banderas y la Torre desde el 5 de enero, pero los incumplimientos persistieron.

Hasta ahora, el avance rondaba el 72%, con el 28% restante pendiente. Estas suspensiones responden principalmente a problemas presupuestarios del Estado nacional, que derivaron en deudas millonarias con la contratista. Ahora, con el posible traspaso a Santa Fe, se abre una ventana para destrabar el estancamiento y entregar el Monumento renovado en coincidencia con su fecha emblemática del 20 de junio.