Villarruel dejó jugar al Senado y la Rosada entró en alerta: el veto y los próximos pasos del Gobierno
11 de julio de 2025 - 13.31
11 de julio de 2025 - 13.31
La Casa Rosada amaneció con un libreto uniforme de lo que pasó ayer en el Senado: la culpa la tiene Victoria Villarruel. Es que la oposición más dura logró ayer la aprobación de los aumentos jubilatorios y la emergencia en discapacidad, dos proyectos que venían de Diputados y que tenían el rechazo del Gobierno. "La gran culpable es ella, se equivocó", deslizó a CORTA una fuente cercana al presidente Javier Milei.
La nula coordinación entre Villarruel y Milei se evidenció con un tuit de la vicepresidenta que le dio la razón al cuerpo del Senado para que ocurriera la sesión al usar los mismos argumentos que la oposición. El mandatario se tomará "hasta último momento" para vetar ambas leyes ya que aprovecharán los ocho días hábiles que impone la Constitución para negociar con los gobernadores el apoyo al veto.
La situación que dejó la votación de ayer puso en alerta a Balcarce 50, que comenzó a mover todos los canales para dialogar con gobernadores aliados y buscar un apoyo al veto en ambas cámaras. Es que los mandatarios provinciales también lograron ayer en el Senado la media sanción de dos proyectos para distribuir distribuir los ingresos por el Impuesto a los Combustibles Líquidos y los Aportes del Tesoro Nacional (ATN).
"Lo que pasó ayer cambió la relación con algunos, pero eso no implica que seguiremos intentando negociar con ellos", describió a este medio una fuente oficial al tanto de las conversaciones. La referencia es a Gustavo Valdés, el mandatario correntino que no frenó a sus legisladores, como sí hicieron otros.
La vicepresidenta se cruzó con la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que la acusó de "denigrar" al Senado por haber presidido una sesión que no debía ocurrir. "La democracia fue denigrada cuando personas que integraron orgas terroristas como en su caso, manejaron durante décadas el destino del país. Todos los argentinos saben de qué lado estoy en lo que a kirchnerismo se refiere porque los combatí siempre, mientras usted pululaba de partido en partido", le contestó Villarruel por X.
Desde el entorno de la vicepresidenta le remarcaron a CORTA que ella utilizó "argumentos fundados" para sostener la sesión. De hecho, Villarruel tuiteó: "Aprovecho para aclarar que el H. Senado como Cuerpo es soberano conforme la Constitución Nacional y el sistema republicano de gobierno. El ejercicio de mi función no implica la convalidación de ningún acto ya que son los senadores, en representación de los intereses de sus provincias, los que toman sus propias decisiones, son ellos quienes convalidan, aprueban o rechazan y son quienes deben encontrar los caminos de diálogo y consenso en el desarrollo de su labor en el recinto y en las comisiones, de acuerdo a sus convicciones y de conformidad con el Reglamento".
Para el Gobierno, la situación fue otra. "Se vulneró el reglamento. Villarruel no llama a sesión, ella se equivocó, no tendría que haberse sentado. No está firmado el llamado a sesión, no debería haber pasado y su presencia convalidó las cosas, como también la de Atauche", disparó una fuente de Balcarce 50.
El Gobierno consideró que la sesión de ayer era inválida porque Villarruel, como presidenta del Senado, nunca convocó al recinto mediante una citación oficial. Fue presidida e iniciada por la senadora kirchnerista Silvia Sapag, que tiene una de las vicepresidencias de la Cámara.
Por otro lado, la oposición argumentó que el cuerpo es "soberano" y que la mayoría de los senadores se puede imponer ante Villarruel, además de marcar que los horarios ya estaban fijados en la sesión preparatoria. Para ellos, la figura de la vicepresidenta solo sirve para conducir las sesiones y cumplir con lo que defina la mayoría.