Húmedos, reciclables y los demás: cómo separar los residuos en la Ciudad de Buenos Aires
04 de junio de 2026 - 10.33
04 de junio de 2026 - 10.33
La Ciudad de Buenos Aires tiene un sistema de higiene urbana con un despliegue logístico que funciona las 24 horas y requiere no solo del trabajo de recolectores sino del compromiso de cada habitante en sus hogares. En esta nota, cómo separar correctamente los residuos y qué hacer con ellos: húmedos, reciclables, pilas, aceite y hasta muebles y escombros.
Cada noche, miles de trabajadores recorren las calles porteñas para vaciar contenedores, barrer, lavar veredas y recolectar toneladas de residuos. Es un operativo constante y complejo gestionado a través de 6 empresas privadas, en el que se divide el territorio en siete zonas para garantizar su eficiencia. Para que este engranaje funcione, es fundamental el compromiso de los vecinos dentro de sus hogares y en sus trabajos.
Uno de los mayores aportes que cada porteño puede hacer por su barrio es sacar la basura de 19 a 21 hs, pero también es importante tener presente que no hay servicio de recolección los sábados y que los reciclables deben ser descartados en los contenedores verdes.
"El manejo de los residuos y el reciclaje son prioridades de nuestra gestión, y para eso creamos un área específica de Higiene que depende directamente de la Jefatura de Gabinete", sostuvo el Jefe de Gobierno, Jorge Macri, y agregó: "Es muy importante generar conciencia y hábitos de conducta entre los vecinos: los residuos deben sacarse en los horarios establecidos. Y les pedimos que no dejen cajas fuera de los contenedores".
Papel, cartón, plástico, metal y vidrio deben estar siempre limpios y secos. Ya sea que se depositen dentro de una bolsa verde o no, lo importante es que vayan en los contenedores de ese color. En caso de que el edificio no cuente con tachos diferenciados o con encargados con vivienda, existen tres opciones disponibles para descartarlos:
Ciertos residuos domiciliarios poseen componentes tóxicos o peligrosos que exigen un descarte diferenciado para proteger el ambiente y la seguridad de los recolectores:
Colchones viejos, heladeras, muebles en desuso o pequeños restos de obra (escombros) no pueden ser abandonados al lado del contenedor ni en las esquinas. Dejar estos elementos en la calle genera focos de insalubridad y obstruye el paso.
Para resolverlo, la Ciudad ofrece un servicio de recolección programada y totalmente gratuita:
Al separar los residuos reciclables, no solo se reduce el impacto ambiental, sino que se fomenta el trabajo digno de miles de personas. Todo el material recolectado en los tachos verdes es derivado a los 16 Centros Verdes que operan en la Ciudad de Buenos Aires.
Allí, cooperativas de recuperadores urbanos se encargan de clasificar, pesar, enfardar y procesar los materiales para reintroducirlos en el circuito productivo como materia prima de nuevos objetos.
Un dato clave de la normativa porteña es que el barrido y mantenimiento de la vereda es responsabilidad directa del frentista, sea propietario o consorcio. La forma correcta de realizarlo es barrer desde el cordón hacia el frente de la propiedad, embolsar los residuos y depositarlos dentro del contenedor correspondiente respetando el horario diario de recolección.
La Ley N° 1.854 (Basura Cero) establece que aquellos edificios de propiedad horizontal que superen ciertos límites en la producción de desechos son catalogados como Generadores Especiales (GE) y tienen obligaciones diferenciadas: deben costear su propia gestión de residuos, quedando inhabilitados para usar los contenedores públicos tradicionales.
En la Ciudad de Buenos Aires se considera generador especial a toda actividad comercial, industrial o institucional que genere un volumen igual o superior a más de 40 kilogramos diarios de residuos, o que por su calidad, requiera un programa de gestión específico: hoteles de 4/5 estrellas o con más de 100 habitaciones; bancos, entidades financieras, aseguradoras, súper e hipermercados (con más de 4 cajas) y shoppings; eventos con concurrencia mayor a 300 personas, cadenas comerciales con 6 o más sucursales en CABA, y hospitales, clínicas y sanatorios privados que cuenten con internación.