Donald Trump — X: @WhiteHouse

El 20 de enero de 2026 se cumple un año del inicio del segundo mandato de Donald Trump. Estos 365 días de gobierno estuvieron marcados por una política exterior activa, fuertemente personalista, un notorio desincentivo a los organismos multilaterales, y una reconfiguración geopolítica.

Los 8 momentos del segundo mandato

  • La Guerra de Aranceles.

El 1 de febrero, la Casa Blanca anunció la imposición de aranceles del 25% a las importaciones provenientes de Canadá y México, y del 10% a los bienes originarios de China, bajo el argumento de que estos países representaban una "amenaza extraordinaria" vinculada al ingreso de inmigrantes irregulares y al tráfico de drogas hacia Estados Unidos. Esto generó fuertes respuestas, y China anunció aranceles adicionales. La situación se agravó el 2 de abril cuando Trump anunció un arancel universal del 10% sobre todas las importaciones de Estados Unidos, y una suba mayor para varios socios, afirmando levantar un muro a las importaciones de otros países. La escalada de represalias trepó hasta el 145% del lado estadounidense y ocasionó inestabilidad en los mercados internacionales. Finalmente, el conflicto derivó en un acuerdo mutuo de baja de los aranceles.

  • Pedidos a la OTAN y los aliados europeos.

El 23 de enero, durante su intervención en el Foro de Davos, Trump presionó abiertamente a sus aliados europeos al exigir que los países de la OTAN incrementaran su gasto en defensa hasta un 5% del PBI, una cifra muy superior al umbral vigente del 2%. Esta tensión se trasladó a la cumbre de la OTAN del 25 de junio de 2025, que se centró en el aumento del presupuesto en los próximos 10 años. Allí, Pedro Sánchez logró una excepción para quedarse en una cifra muy inferior: 2,1%.

  • Negociación de Paz entre Rusia y Ucrania.

Desde el gobierno de Trump se organizaron varias reuniones diplomáticas para negociar un alto al fuego y un acuerdo de paz entre Rusia y Ucrania. El borrador del plan incluye 28 puntos con concesiones sensibles: cesiones territoriales, la reducción de las fuerzas armadas ucranianas y el compromiso de Kiev de no incorporarse en la OTAN.

  •  Avance en el fin de la guerra entre Israel y Hamás.

En el marco de un plan de paz estructurado por la administración de Trump, Israel y Hamás acordaron la primera fase de un alto el fuego en Gaza, diseñado para poner fin a más de dos años de guerra. El acuerdo, rubricado en Sharm el-Sheij, incluía el intercambio de rehenes por prisioneros y la suspensión de operaciones militares y fue presentado por Washington como un paso decisivo hacia la paz en Oriente Medio. 

  • El Shut Down. 

Dentro del propio Estado, el gobierno de Trump tuvo un cierre del gobierno federal desde el 1 de octubre hasta el 12 de noviembre. Este bloqueo institucional de 43 días fue producto de una falta de consenso entre demócratas y republicanos que afectó el funcionamiento de agencias federales, el pago de salarios y la prestación de servicios considerados no esenciales. La parálisis se destrabó recién cuando el Congreso aprobó una ley de financiación transitoria que fue firmada por Donald Trump y permitió la reapertura del gobierno. 

  • Aumento de la Securitización .

A lo largo de 2025, la Casa Blanca elevó el perfil de la agenda antidrogas en el hemisferio y presentó al narcotráfico como una amenaza de seguridad nacional y justificó así la ampliación de operativos de interdicción marítima y fluvial en el Caribe. En ese marco, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, le puso nombre a esa escalada al anunciar el inicio de la Operación Lanza del Sur para "expulsar a los narcoterroristas del hemisferio occidental". Este fue el preludio para los ataques que se llevaron a cabo contra embarcaciones identificadas como narcotráficantes en aguas internacionales.  

  • Invasión y detención de Nicolas Maduro.

El 3 de enero de 2026, Donald Trump confirmó la captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro y su esposa en un operativo militar estadounidense en Caracas. Ambos fueron detenidos y trasladados a Nueva York a la espera de una audiencia ante un tribunal, donde enfrentarán cargos por narcotráfico. En este hecho, Trump pasó por encima de las leyes del derecho internacional, sobre los principios de no intervención, de igualdad soberana de los estados, y la prohibición del recurso al uso de la fuerza.

  • Presiones sobre Groenlandia, México, Colombia, y Cuba.

En el arranque de 2026, entre entrevistas y declaraciones, Trump volvió a tensar la agenda exterior con presiones simultáneas sobre Groenlandia, Colombia, México, y Cuba.

El 4 de enero de 2026, durante una entrevista telefónica, Trump afirmó la necesidad de anexar Groenlandia desde el punto de vista de seguridad nacional y sostuvo que la región está cubierta de barcos rusos y chinos por todas partes. El 14 de enero volvió a reafirmar su determinación a anexionar el territorio y ha reclamado a la OTAN que colabore con él para conseguirlo. Esto generó que siete países de la OTAN envíen pequeños contingentes para participar en maniobras militares en Groenlandia. Luego, el 17 de enero, Trump sumó una amenaza comercial: anunció un arancel del 10% para Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia sobre todas las exportaciones a Estados Unidos, con la advertencia de subirlo al 25% en junio si no hay un acuerdo para la compra total de Groenlandia.

En el caso de Colombia, el 8 de enero de 2026, se comunicaron vía llamada telefónica Gustavo Petro y Donald Trump, tras una escalada de declaraciones en la que el mandatario estadounidense declaró que su par colombiano era un narcotraficante. Durante la conversación se aclaró el estado de situación y ha desescalado el conflicto.

Sobre México, Trump propuso enviar tropas estadounidenses a su vecino para ayudar en el combate al narcotráfico, pero la presidenta Claudia Sheinbaum rechazó la oferta y sostuvo que debe continuar la colaboración, coordinación en el marco de las soberanías y el trabajo conjunto. Entre el 22 y 23 de enero se reunirán en Estados Unidos. 

Con respecto a Cuba, Trump escribió  el 11 de enero en Truth Social que la isla recibió por años el petróleo venezolano y que ya no podrá hacerlo -ni combustible ni dinero-. Además, la instó a cerrar un acuerdo con Washington. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel respondió en X: "Cuba es una Nación libre, independiente y soberana. Nadie nos dicta qué hacer...". También aclaró que no existen conversaciones con el gobierno estadounidense, salvo contactos técnicos en el ámbito migratorio.