A 10 años de Ni Una Menos: los tiempos de la Justicia y la importancia de prevenir las violencias
por Milena Heinrich
03 de junio de 2025 - 16.44
por Milena Heinrich
03 de junio de 2025 - 16.44
Hoy se cumplen 10 años de Ni Una Menos, la histórica movilización que visibilizó la violencia machista. Ese día, miles de mujeres salieron a las calles para denunciar los femicidios y exigir justicia. Desde entonces, el observatorio Ahora que sí nos ven contabilizó 2827 víctimas de femicidios directos y vinculados. ¿Cuánto tiempo tarda el sistema judicial en dar respuestas a los femicidios? ¿Puede el Estado intervenir a tiempo? ¿Vale la pena invertir en prevención de las violencias?
A pesar de que la violencia de género se convirtió en un grito colectivo, los femicidios no bajaron en la última década. Según la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema, cada 39 horas una mujer fue asesinada en 2024. En total se contabilizaron 228 víctimas y al menos 42 de ellas habían hecho una denuncia formal. Además, en la mayoría de los casos los agresores fueron parejas o exparejas.
Según un relevamiento del Equipo Latinoamericano de Justicia -sobre los últimos datos disponibles en los primeros meses de 2024--, el 90% de las situaciones asistidas por la línea 144 fueron por violencia doméstica. También los registros de la línea 137 del Ministerio de Justicia reflejaron que en la mayoría de casos los agresores pertenecían al contexto íntimo.
No se puede establecer un promedio nacional porque el proceso varía según el grado de complejidad de las causas y el sistema penal de cada jurisdicción. Sin embargo, los datos indican que una gran proporción de los casos permanecen en las primeras etapas de investigación durante largos períodos.
Las organizaciones dedicadas a género y justicia insisten en la necesidad de políticas públicas para prevenir, asistir y acompañar a las víctimas. En este sentido, un estudio del Equipo Latinoamericano de Justicia estimó que, además del costo irreparable en vidas, abandonar la prevención y asistencia también tiene un altísimo costo para el Estado: es 22 veces más caro no intervenir a tiempo que invertir en políticas integrales.
El estudio estima el costo potencial que implica la atención de una mujer en situación de violencia doméstica en 850 dólares. El cálculo se hace en base a los costos en la atención sanitaria y el mercado laboral.
"La respuesta no puede ser solo castigo para el agresor. Tiene que ser prevención, asistencia, acceso a la justicia y reparación", sostiene ELA.
A mediados de mayo, el Gobierno eliminó por decreto 13 programas que formaban parte del exMinisterio de mujeres, géneros y diversidades de la Nación. Entre ellos, un programa de apoyo urgente para asistir de manera integral a familiares de femicidios durante los primeros 60 días. Esa política significaba apoyo económico para traslado, sepelio, atención médica, asistencia psicológica y asesoramiento legal.