Bronca en la Rosada por la postura de diputados libertarios sobre el aborto: "No es la agenda del presidente"
07 de abril de 2026 - 11.45
07 de abril de 2026 - 11.45
La Casa Rosada no entiende como un puñado de diputados oficialistas firmaron un compromiso en el Congreso para derogar la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE). "Esta no es la agenda del presidente, se cortaron solos", advirtió enojada una fuente del Ejecutivo en diálogo con CORTA.
El presidente es un defensor de "las dos vidas" y varías veces dijo que el aborto es un "asesinato agravado por el vínculo", pero el Gobierno hoy sostiene que no debe meterse en ese tema porque podría partir al Congreso y generar divisiones hasta en su propio bloque.
El 28 de marzo, un grupo de diputados de La Libertad Avanza celebró una reunión en uno de los salones de la Cámara y juntos firmaron un compromiso para "trabajar activamente en la defensa de las dos vidas hasta el logro de la derogación definitiva" de la ley del aborto. Entre los firmantes estaban Santiago Santurio (Buenos Aires), Andrea Fernanda Vera (Buenos Aires), Mónica Becerra (San Luis), Gladys Humenuk (Buenos Aires), Santiago Pauli (Tierra del Fuego), Jairo Guzmán (Santa Cruz), Rubén Darío Torres (Buenos Aires), María Luisa González Estevarena (Buenos Aires), Bárbara Andreussi (Jujuy), Miguel Rodríguez (Tierra del Fuego) y Carlos Zapata (Salta). En el acto también estaban el presidente de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (Aciera), Christian Hooft y el pastor evangélico Gabriel Ballerini.
El tema alarmó al Ejecutivo porque no es la primera vez que legisladores violetas proponen derogar el aborto, una discusión que el Gobierno quiere patear para más adelante. En 2024, la diputada libertaria Rocío Bonacci había presentado un proyecto para derogar la IVE, con las firmas de varios diputados y diputadas incluida Lilia Lemoine, que tuvo que aclararle a CORTA que habían puesto su firma sin su permiso, aunque estaba de acuerdo con el objetivo de borrar el aborto de la legislación argentina.
"Es un poco de lo mismo, solo que ahora no hay proyecto. Esto no tiene aval oficial, es una movida propia del grupo", explicó una fuente parlamentaria violeta a CORTA en ese entonces y desligó al Ejecutivo de la medida. Lo cierto es que en la Rosada ya juntan bronca con estos temas porque saben que dividen las aguas. "Es lo último que necesita el presidente en este momento", sintetizaron desde Balcarce 50.
CORTA le consultó a Carlos Zapata, uno de los diputados firmantes, cuál había sido la respuesta de Rosada a este tema dado el problema que había sido el caso Bonacci en 2024. "No voy a declarar nada al respecto", sintetizó. Otro de ellos, que pidió hablar off the record, aclaró que el acto empezó a hacerse tres años atrás y que no fue un evento de LLA ni del Gobierno, sino de la Red de Acompañamiento a la Mujer y otras organizaciones sociales. "No preguntamos ni nos dijeron nada de Rosada, el tema es que esta vez trascendió un poco más porque lo levantaron los medios", aclaró. Este medio consultó con otros diputados firmantes, pero no obtuvo respuesta.
La diputada libertaria había generado un debate interno en el partido porque su proyecto contaba con firmas de colegas violetas sin el aval de la Casa Rosada. La desinteligencia escaló a tal punto que Bonacci tuvo que decir públicamente que el proyecto no era del Ejecutivo, sino de su autoría y que no sabía que había que "pedir permiso" para presentarlo. En ese entonces habían firmado Oscar Zago, Beltrán Benedit, María Fernanda Araujo, Manuel Quintar y Lilia Lemoine, que tuvo que salir a aclarar que ella no había dado su confirmación para aparecer en la lista de firmantes.