Cambiar el número de diputados después de 40 años: la apuesta del Gobierno y su reforma electoral

Por Dan Kemper

13 Abril de 2026 17.56

La Cámara de Diputados. — Foto: X (@DiputadosAR).

En su tercer año de Gobierno, el presidente Javier Milei decidió que es el tiempo de un cambio electoral. El Ejecutivo está pronto a mandar una reforma al Congreso para eliminar las PASO, rediseñar la boleta única de papel y quitar las restricciones para que pueda haber mayor financiamiento privado en las campañas políticas. Pero uno de los aspectos más técnicos e importantes que trabajan en la Casa Rosada pasó desapercibido en los medios y todavía está bajo revisión: una actualización de la cantidad de diputados por provincia.

Por qué importa.

Se trata de un cambio radical: desde 1983 no se actualizó la cantidad de habitantes por diputado y, según la Constitución, la revisión del número se debe hacer cada 10 años después de cada Censo.

La reforma, en detalle.

La iniciativa que es trabajada por el equipo de Legal y Técnica tiene como caballo de batalla a la eliminación de las PASO, una deuda pendiente del Gobierno de Milei que en 2025 logró suspenderlas para ese año. El proyecto entraría en el Congreso la semana que viene y podría llegar al recinto a mediados de este año.

Además, también se busca eliminar el financiamiento público para las campañas electorales y facilitar el aporte privado ya sea por donaciones o cuotas de afiliados. Entre los objetivos no solo está el de reducir el gasto del Estado sino también en el de bajar la oferta electoral, ya que sin financiamiento estatal los partidos más chicos no podrían costear el grueso de sus operaciones.

El número de diputados.

Además de los proyectos mencionados, el oficialismo no quiere dejar pasar por alto un detalle: desde 1983 que se eligen la misma cantidad de diputados por provincia sin ningún tipo de actualización. "Queremos readecuar las bancas por primera vez en 40 años", le reveló hoy a CORTA una alta fuente del Ejecutivo que trabaja en la letra chica de la reforma. Desde que entró en vigencia la ley 22.487, sancionada en los primeros meses de 1983 durante la última dictadura militar, nunca se volvió a actualizar el número de diputados a pesar de que existieron cuatro censos en el país. Como dice el artículo 45 de la Constitución nacional, "después de la realización de cada censo, el Congreso fijará la representación con arreglo al mismo, pudiendo aumentar pero no disminuir la base expresada para cada diputado". Hasta ahora nunca pasó.

Respecto a este punto, lo que resta definir es qué pasará con la cantidad de diputados electos por provincia. Una opción es agregar diputados a la Cámara, algo que representaría un aumento del gasto del Congreso. La otra es reformar o derogar la ley 22.847, que establece un mínimo de diputados para las provincias más chicas. Es el caso de Tierra del Fuego, que hoy tiene 5 diputados gracias a esta legislación, cuando, si miramos a la ecuación que les corresponde de 161.000 habitantes por diputado, el número de legisladores para esta provincia debería ser de 1. En oposición, la provincia más beneficiada sería Buenos Aires, con un aumento de casi más de 30 diputados.

Profundizá.

Ingeniería electoral.

Dentro de los equipos técnicos que trabajan en la reforma también se barajó otra idea: la de avanzar a un sistema uninominal. A diferencia del esquema actual, en el que cada provincia funciona como un distrito plurinominal que reparte varias bancas entre las listas según sus votos, este nuevo modelo dividiría a las provincias en jurisdicciones más chicas. En cada una de ellas se elegiría un solo diputado y la banca quedaría para el candidato más votado. Este cambio se mantiene en reserva y no se sabe si llegará al Congreso, pero ante la consulta de CORTA acerca de si este modelo perjudicaría a los partidos que sacan pocos votos, como los partidos que están en los extremos ideológicos de la izquierda y la derecha, y favorecería a los más grandes, la fuente consultada se rio e ironizó: "¡Qué pena!".