"Los pobres son cada vez más pobres": la homilía de García Cuerva ante Milei

9 Julio de 2026 13.33

García Cuerva en la homilía de hoy. — @arzbaires

En el marco del Tedeum por el Día de la Independencia, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, habló frente a Javier Milei: "Algunos aprovechan para dividirnos, enfrentarnos, robándonos las esperanzas de salir juntos adelante".

En detalle.

En la homilía por el 286 aniversario del 9 de julio de 1816, García Cuerva rezó que "Dios nos independice del individualismo" y de "la mezquindad política de querer llevarnos los aplausos cuando hacemos algo por los demás". Asimismo, sostuvo que gastar de más no siempre es sinónimo de derroche o despilfarro, "a veces es invertir en los más débiles". 

El cura citó la encíclica del Papa León XIV, quien se espera que visite Argentina a fin de año: "La justicia social se reconoce por la capacidad de un orden social, económico y político que permita a todos, y en particular a los más frágiles, vivir de manera realmente humana, sin que ninguno se quede atrás". 

Cita.

"Como sociedad argentina también recorremos caminos peligrosos, no por cuestiones geográficas, sino porque no nos llevan a ningún buen lugar o nos meten en laberinto sin salida. El camino de la intolerancia, el de los enfrentamientos constantes, el de la descalificación del otro por pensar o ser distinto, el camino de la crueldad hacia los más débiles, el sendero de la discriminación por cuestiones de raza, religión o domicilio. Caminos en los que algunos aprovechan para dividirnos, para enfrentarnos, robándonos las esperanzas de salir juntos adelante, escondidos en todas las épocas en cuevas de corrupción, haciendo que los pobres sean cada vez más pobres y ellos, escandalosamente, cada vez más ricos".

Las críticas no son nuevas.

La primera vez que el arzobispo se diferenció del Gobierno de Milei fue durante el Tedeum del 25 de Mayo de 2024. En aquella ocasión, los ejes de su discurso fueron el impacto del ajuste, el esfuerzo económico que hace la gente y el rechazo a la polarización y la agresión promovida desde el oficialismo. "Pocas cosas corrompen más que el hábito de odiar", había dicho.

Desde entonces, en cada oportunidad, García Cuerva se manifiesta en contra de determinadas posturas y decisiones de la gestión actual. 

Un mes después de ese episodio, cuando estalló el escándolo por los alimentos retenidos por el Ministerio de Capital Humano a cargo de Sandra Pettovello, el religioso exigió que la comida "se reparta rápidamente" y opinó que "en un país con hambre, los alimentos no se pueden guardar".

El cuestionamiento más reciente fue el 25 de mayo pasado, cuando García Cuerva volvió a pronunciarse a en defensa de los sectores postergados y en contra de la ostentación. Bajo la premisa de que "nadie es descartable" pidió por los adultos mayores, los enfermos, las personas con discapacidad, los niños, y los trabajadores precarizados.

Por su parte, Milei evita confrontar directamente con el arzobispo. En una entrevista con Radio Mitre el 26 de mayo, el mandatario se refirió al rol de García Cuerva: "Hay posiciones que me parecen interesantes, positivas y constructivas cuando una autoridad religiosa trata de mediar en esta situación".

Profundizá.

Papa Francisco.

El papa Francisco expresó en varias oportunidades su rechazo a decisiones y lineamientos de la administración nacional, con críticas centradas en el ajuste económico, la situación social y la respuesta estatal frente a las protestas. Aunque mantuvo un vínculo institucional con Milei tras su encuentro en el Vaticano en febrero de 2024, el Pontífice sostuvo diferencias públicas con la orientación del Gobierno y defendió el papel del Estado en la promoción de la justicia social.

El septiembre de 2024 tuvo lugar una de las críticas más contundentes. En el marco de los diez años del primer Encuentro Mundial de Movimientos Populares, celebrado en el Vaticano, Bergoglio cuestionó la represión policial de una marcha de jubilados frente al Congreso argentino y afirmó que "el Gobierno se puso firme y, en vez de pagar la justicia social, pagó el gas pimienta". También advirtió que "el silencio frente a la injusticia abre paso a la división social" y reivindicó los derechos de quienes reclamaban por mejores condiciones de vida.

Antes de ese episodio, Francisco ya había formulado observaciones indirectas sobre el rumbo del Gobierno. En febrero del mismo año, durante un encuentro organizado por la Pontificia Academia de Ciencias Sociales, sostuvo que el Estado tiene un papel central en la redistribución y la justicia social, y advirtió que el ejercicio del poder requiere legitimidad basada en la construcción de sociedades más justas.  

La Iglesia vs. el Gobierno de turno.

Tras la salida de Bergoglio en 2013 para ir a Roma, Mario Poli asumió el arzobispado desde 2013-2023. Mientras tanto, en la Casa Rosada pasaron Cristina Fernández de Kircher, Mauricio Macri y Alberto Fernández.

Poli mantuvo una relación institucional con el Gobierno de CFK, aunque también dejó planteos críticos sobre la situación social y la necesidad de fortalecer el diálogo político. En distintas homilías pidió priorizar a los sectores más vulnerables, advirtió sobre el avance de la pobreza y llamó a evitar la confrontación. 

Uno de sus pronunciamientos más relevantes tuvo lugar durante el Tedeum del 25 de mayo de 2015, año electoral, donde reclamó que la dirigencia trabajara por "la cultura del encuentro" y promoviera la unidad nacional por encima de las divisiones políticas. 

En el Tedeum del 25 de mayo de 2016, durante la presidencia de Macri, Poli pidió "redoblar esfuerzos ante el dolor de los más pobres" y convocó a crear "espacios y mesas" para que las ideas prevalecieran sobre las ideologías y permitieran alcanzar acuerdos duraderos. También reclamó que ningún argentino careciera de "tierra, techo y trabajo". Un año después, en la misma celebración, sostuvo que "buena parte de nuestro pueblo no se siente invitado a festejar porque carece de lo necesario para una vida digna" y llamó a superar la confrontación mediante el diálogo y el consenso.

Durante el gobierno de Alberto Fernández, el exarzobispo mantuvo un tono similar. En el Tedeum del 25 de mayo de 2022 advirtió sobre las "tensiones que parecen repetir crueles enfrentamientos" y volvió a reclamar acuerdos políticos para afrontar la crisis económica y social. 

En su último Tedeum de 2023, criticó el aumento de la pobreza infantil y sostuvo que "los niños no pueden esperar". En consecuencia, le pidió a los dirigentes que dejaran de alimentar la confrontación política y desarrollaran políticas orientadas al bien común y a la unidad nacional.