Hidrovía: el paso a la gestión privada de la principal fluvial del país
8 Julio de 2026 11.00
8 Julio de 2026 11.00
El Gobierno concesionó ayer la Vía Navegable Troncal, conocida como Hidrovía, a una empresa de Bélgica, mientras Argentina buscaba avanzar en el Mundial 2026.
La hidrovía del Paraná es una ruta fluvial de más de 3.400 km que conecta a Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay. El 80% del comercio internacional del país viaje por ese canal.
El Ministerio de Economía oficializó el paso a la gestión privada de la principal vía fluvial del país, y prevé una reducción en el peaje, nuevas obras y tecnología para mejorar la competitividad exportadora. La nueva gestión privada fue otorgada por 25 años al consorcio integrado por la empresa belga Jan De Nul y la firma local Servimagnus S.A.
Desde la cartera liderada por Luis Caputo remarcaron que pese a que se trató de una de las licitaciones técnicamente más complejas del país, el proceso terminó sin objeciones de las empresas participantes. El Gobierno consideró que logra así "resolver lo que por años no pudieron otros".
El rol del Estado ahora será de autoridad de función, y para ello conformará un Consejo de Control, que estará integrado tanto por privados como por representantes de las provincias ribereñas.
Antes de la adjudicación, la belga también interesada Dredging, Environmental & Marine Engineering (DEME) envió una nota a Caputo en la que anunció su intención de impulsar una iniciativa privada para volver a licitar la Vía Navegable Troncal con otras condiciones. La empresa propuso una tarifa máxima de U$S 4,77 por tonelada de registro neto, por de bajo del piso de U$S 5,78 previsto en el pliego, es decir, una reducción del 17,4%. Según sus estimaciones, esa modificación permitiría un ahorro nominal de al menos U$S 2.500 millones durante los 25 años de concesión.
Jan De Nul y Servimagnus cuestionaron la iniciativa y le enviaron notas a las principales entidades del comercio exterior, entre ellas Ciara, la Unión Industrial Argentina, la Bolsa de Comercio de Rosario y la Cámara de Puertos Privados Comerciales. El consorcio sostuvo que la propuesta de DEME estaba por fuera del procedimiento licitatorio y se basó en un plan económico-financiero con inconsistencias que ya habían sido señaladas por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación en el dictamen de preadjudicación.
Entre las observaciones figuraron una subestimación del IVA, que el consorcio estimó en alrededor de U$S1.600 millones frente a los U$S 95 millones contemplados por DEME; un plan de inversiones de U$S 280 millones para los primeros cinco años, sin desembolsos previstos para las dos décadas restantes; y un error en la proyección de las tarifas de peaje posteriores a la profundización del canal, que habría sobreestimado los ingresos en unos USD 370 millones.
Mientras tanto, el Gobierno avanza con el proceso de licitación del Canal Martín García del Río de la Plata, relacionado con la misma cuenca fluvial. Esta vía resulta crítica dado que allí se regula el tráfico de los buques mercantes compartidos entre Argentina y Uruguay y la salida al océano Atlántico.
Hasta el momento hay dos empresas en carrera: nuevamente Jan de Nul y Boskalis International Uruguay, que operó ese mismo canal entre 1999 y 2013 bajo la denominación Riovía. La próxima instancia es la apertura de las ofertas económicas. El contrato tendrá una duración inicial de cinco años, con opción de prórroga por otros cinco.