24M | Desde escuelas hasta un acuario: 10 excentros clandestinos que están a la vuelta de tu casa y no lo sabías
por Blas Lantos y Milena Heinrich
24 Marzo de 2025 07.52
por Blas Lantos y Milena Heinrich
24 Marzo de 2025 07.52
Durante la última dictadura cívico-militar, más de 800 centros clandestinos formaron parte del plan sistemático de represión. A 49 años del golpe de 1976, mientras algunos de estos sitios fueron transformados en espacios de memoria, otros adoptaron distintos usos y hoy funcionan como escuelas, comisarías, complejos deportivos o incluso lugares recreativos.
Los espacios de reclusión, tortura y exterminio funcionan como pruebas en juicios de lesa humanidad, además de preservar la memoria sobre lo que ocurrió durante el Terrorismo de Estado. Sin embargo, no todos los sitios reconocidos están señalizados, ya sea por los costos que implica o la resistencia de algunas instituciones.
Al menos 11 personas estuvieron detenidas en el predio donde funcionó el Batallón de Logística 10 de Villa Martelli. Los sobrevivientes recuerdan el frío que se sentía por las noches. En 2006, el juez Daniel Rafecas estuvo a cargo de una inspección ocular del lugar, pero todo había sido demolido y solo se mantenía en pie la plaza de armas. Hoy es sede de eventos y exposiciones públicas y privadas.
Las aulas funcionaron como lugar de reclusión y tortura durante las vacaciones escolares. Un sobreviviente contó que desde donde estaba podía escuchar a los niños del barrio jugar a la pelota en una canchita ubicada detrás del edificio. Hoy sigue funcionando como escuela.
El lugar se construyó sobre un antiguo sótano con celdas conocido como "El Polvorín". Junto a otros dos edificios, formó parte del centro clandestino de la Escuela de Suboficiales de Infantería de Marina de Mar del Plata. Entre 1990 y 2002, ese mismo predio alojó un parque de diversiones. Actualmente es un espacio de memoria. Sin embargo, el sector donde está ubicado el Aquarium fue vendido en la década del 90 y está en manos privadas.
Sobrevivientes declararon que fueron trasladados a esa dependencia de la Provincia de Buenos Aires de forma transitoria. En 2012, fue señalizada con una placa que recuerda a las víctimas. Hoy sigue funcionando como una comisaría.
Desde acá salieron "vuelos de la muerte" con detenidos-desaparecidos de distintas partes del país. Entre 2018 y 2020 tuvo fines comerciales. Hoy funciona como base aérea militar.
El gimnasio de varones funcionaba como lugar de interrogatorios y las aulas como salas de tortura, celdas y habitaciones para militares. Hubo 250 secuestrados. Hoy es sede de la Facultad de Educación Física.
Funcionó como lugar de tránsito hacia otros centros. Los secuestrados eran ingresados en camiones del Ejército a través de una puerta lateral. Hoy sigue funcionando como club de tiro recreativo.
Según causas judiciales, entre enero y febrero de 1978, durante las vacaciones de verano, la escuela funcionó como un centro de reclusión. Los secuestrados fueron hacinados en un salón de la planta alta y una de las detenidas estaba embarazada. Hoy es una secundaria de educación técnica.
Fundada en 1952, fue la primera fábrica de tolueno de Argentina, creada con la intención de impulsar la producción industrial de derivados del petróleo. Durante la dictadura funcionó como sede transitoria de secuestros y al menos 15 personas estuvieron detenidas. Hoy es sede de la empresa de petróleo y gas natural Pobater.
Estudiantes y trabajadores de salud y educación estuvieron secuestrados en la dependencia, que formó parte del Circuito Camps. Los calabozos de la planta baja y tres habitaciones de la planta alta fueron los lugares donde se cometieron torturas y abusos sexuales. El lugar fue señalizado en 2013. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos piden que sea desafectado para convertirse en un espacio de memoria.
Desde 2011, la Ley Nº 26.691 declara Sitios de Memoria del Terrorismo de Estado a todos los lugares que funcionaron como centros clandestinos o donde ocurrieron hechos emblemáticos del accionar represivo. El objetivo es preservar estos sitios como pruebas en causas de lesa humanidad y contribuir a la defensa de la memoria.
Según organismos de derechos humanos, todavía falta identificar centros de detención. La Justicia sigue investigando a partir de testimonios y nuevas pistas. De hecho, en 2020, el Gobierno de Estados Unidos desclasificó documentos que ayudaron a reconocer como centro clandestino a una casa ubicada en el barrio porteño de Floresta, en la misma manzana donde funcionó Automotores Orletti.