Votacion-presupuesto-2026 — Cuenta de Diputados Oficial.

La Cámara de Diputados nombró esta madrugada a los tres miembros de la Auditoría General de la Nación (AGN) que le corresponden, no sin previo escándalo por la bronca del PRO que quería una silla en el organismo y otros sectores que denunciaron que la metodología fue inconstitucional.

En detalle.

Cerca de las 3 de la mañana, cuando parecía que todo terminaba en la sesión maratónica en la que se aprobó el Presupuesto 2026 en general y el proyecto de Inocencia Fiscal, apareció la propuesta de votar los tres miembros de la AGN que representan a los diputados. El Gobierno nacional venía negociando poder ocupar los lugares en el organismo con distintos espacios, incluso con el PRO. Hace un tiempo hasta habían aparecido algunos nombres que podrían haber cerrado para todas las partes, pero se fue diluyendo. 

El impacto se dio después del rechazo al Capítulo XI -como se había adelantado en CORTA-, y el festejo de todos los que lo votaron en contra. El PRO, la UCR, Provincias Unidas y otros sectores provinciales jamás se imaginaron que a la noche le quedaba una vuelta más. Gabriel Bornoroni, de LLA, tomó la palabra y mocionó la ocupación de esos cargos vacantes: "La propuesta es que esta Cámara designe como auditores generales de la Nación a Rita Almada, Juan Ignacio Forlón y Cinthia Calletti". 

Estalló el PRO.

Automáticamente, Cristian Ritondo, jefe de la bancada del PRO, tomó la palabra y denunció que el tratamiento era inconstitucional porque violaba el artículo 65. "La práctica reglamentaria y la doctrina reconocen como única excepción al límite del temario cuestiones de privilegio y asuntos estrictamente internos de cada Cámara", disparó el líder amarillo. Y agregó: "¿En qué lugar dice que en extraordinarias se puede tratar un tema que no es de competencia de esta Cámara?".

La bronca de Ritondo no se limita al acuerdo de último momento entre UxP y LLA, sino que él venía siendo el eje de la negociación con el Gobierno para que el PRO tenga una silla en la AGN. Algo ya sabía en la votación del Capítulo XI, porque se lo vio disconforme con el método que propuso el oficialismo de incluir el artículo del acuerdo por la coparticipación adeudada con CABA en ese mismo capítulo, sabiendo que era muy probable que se rechace. 

A esta hora, después de la bronca de anoche, desde el sector macrista aseguran que los puentes con el Gobierno quedaron dinamitados y la relación totalmente rota. "Que no cuenten con nosotros para nada", le dijo una fuente amarilla a CORTA. Es real que no sabían del acuerdo hasta entrada la noche tarde.

El acuerdo con Saenz.

La realidad es que la silla de Mónica Almada, que es del seno libertario, le correspondía al Gobierno por los votos que tiene en la Cámara. Eso no lo discute el PRO, de hecho es la mujer de Enrique Pinedo, hermano de Federico. Tampoco se quejan del lugar que ocupó el PJ, porque también merecían uno, y ahí apareció el nombre de Juan Ignacio Forlón. Pero el punto clave de la pelea es que entre el peronismo y la bancada violeta acordaron entregarle el tercer cargo a Gustavo Sáenz, gobernador de Salta, y terminó jurando -tarde- Cinthia Calletti. 

Calletti no llegaba. Se fue estirando la sesión y no aparecía. Según fuentes a las que accedió CORTA, le avisaron a último momento y estaba lejos. Para que pueda jurar y que no se caiga la sesión, tomó la palabra Agustín Rossi, histórico dirigente peronista y con vasta experiencia legislativa, e hizo un discurso largo a la espera de la nueva auditora. 

"Es raro que hayan decidido romper con el PRO, necesitan de nosotros para todo lo que se viene. No lo entiendo", le aseguró a CORTA un dirigente macrista. En los próximos días el Gobierno tiene que tratar la Reforma Laboral, la nueva Ley de Glaciares y el Presupuesto en el Senado, que quiere que haya modificaciones por el Capítulo que tumbaron los diputados, con amenaza de vetarlo si sale como se aprobó esta madrugada.