El desdoblamiento y la unidad hasta que sangre: el peronismo ante el tsunami CFK
12 Junio de 2025 07.01
12 Junio de 2025 07.01
-¿Existe la posibilidad de que reconsideres el desdoblamiento?
- Hoy estamos en otro país, en este momento. Hoy te diría que las elecciones son el día que son. Estamos todos muy conmovidos. Pero ha pasado algo muy tremendo y las consecuencias las vamos a ir viendo.
En la entrevista que le concedió a Cenital, Axel Kicillof decidió no tomar la chance que le ofreció Ernesto Tenenbaum de borrar cualquier atisbo de duda sobre la fecha de las elecciones bonaerenses. Por el contrario, abrió un interrogante que hasta ese momento no existía.
El principal articulador político de Kicillof, Carlos "Carli" Bianco, hizo lo propio el miércoles por la mañana en FutuRock. El ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires dijo que "el desdoblamiento es una facultad del gobernador" y que "son decisiones que va a tener que tomar el gobernador". La puerta seguía abierta.
Con esa nube de dudas posada sobre el desdoblamiento de los comicios provinciales, desde el riñón más íntimo de Kicillof derrumbaron las especulaciones. "No se va a tocar la fecha". Según esta fuente, los avances administrativos con la Justicia bonaerense hacen imposible revertir el proceso y, además, la decisión se basó en la imposibilidad de hacer una elección concurrente, una situación que no modificó la condena a Cristina. Otro hombre fuerte del universo del gobernador ratificó la información y con la misma explicación: "Es de imposible ejecución".
El fallo de la Corte que se conoció el martes por la tarde fue un tirón al mantel sobre el que descansaba el escenario electoral. Todas las fichas volaron por el aire. Tanto, que las dudas sobre la conveniencia o no del desdoblamiento se instalaron incluso en dirigentes que militaron esa estrategia, espalda con espalda, con Kicillof.
Si lo que buscaban el Gobierno y CFK era crear un marco de polarización extrema, un choque de modelos, poner a competir dos cosmovisiones refractarias, ese marco no quedó bloqueado por la condena e inhabilitación política de la expresidenta. Por el contrario, con Cristina presa la polarización quedó tallada a piedra. Cualquier idea de formular una campaña que intente correr el eje de esa discusión terminará en un tacho de basura. La Cristina presa tendrá una centralidad que, incluso, puede ser mayor a la que hubiera tenido la Cristina candidata. Si alguien fantaseaba con cambiar el centro sobre el que rota el ecosistema peronista, la Corte le arruinó la fantasía.
Una figura hoy cercana al gobernador cree que el partido cambió tanto que el desdoblamiento perdió sentido. Todavía no se lo pudo decir al mandatario, pero lo hará en estas horas. Según su mirada, si la decisión de Kicillof era poner el foco de la campaña en un aval a la gestión bonaerense, esa posibilidad se esfumó. No existe más. Cree, también, que el gobernador tiene una opción que hasta aquí no tenía. "Axel no podía volver atrás en un tironeo con Cristina -dijo-. Pero ahora es distinto."
El miércoles fue un día de absoluta agitación para los dirigentes con responsabilidades en el peronismo. Hubo reunión en la sede de la calle Matheu y hubo también una reunión del bloque de senadores de Unión por la Patria, a la que varios llevaron las protestas de sus gobernadores por el desdoblamiento bonaerense. Si, como se contó en Corta, venía in crescendo el temor al impacto en cada provincia de una derrota peronista en las bonaerenses del 7 de septiembre con Cristina candidata, con ella afuera el temor se empezó a convertir en pánico.
En esa reunión, además de los que retomaron las luces de alerta que encendió el desdoblamiento en las elecciones de la Ciudad de Buenos Aires, en las que Jorge Macri quiso poner en discusión la gestión del gobierno porteño y la campaña libertaria nacionalizada lo redujo al peor resultado histórico del PRO en ese distrito, alguien sacó el caso Misiones. En una provincia acostumbrada a votar separada del cronograma nacional con participación en torno al 70%, votó el 55%. El oficialismo de Carlos Rovira, con pisos históricos de entre 40 y 45 puntos y picos arriba del 60%, sacó el 28,6%. Su peor elección en muchísimos años. La Libertad Avanza, llevando de candidato a un extenista reconvertido en agente de bolsa, quedó segundo, a menos de siete puntos. Un insumo más para forzar una reacción de un Kicillof que, insisten en La Plata, no revisará su decisión de adelantar las elecciones provinciales.
Cuando estuvieron mano a mano, el jueves pasado, Cristina no le pidió a Kicillof que de marcha atrás con el desdoblamiento. Sí le manifestó que no había cambiado de idea y que seguía convencida de que no era la mejor opción. Y le advirtió a su (¿ex?) discípulo, lo cuesta arriba que se le hará la gestión después de una derrota. "Yo ya lo viví", dijo ella. "Yo también", agregó él, recordando la crisis del peronismo post elecciones 2021.
El gobernador le llevó las mismas quejas de siempre, por el juego de La Cámpora en su distrito y le argumentó, con detalle, la imposibilidad de hacer elecciones concurrentes en la PBA, sobre todo en el conurbano. Le explicó que no podían ampliar la cantidad de mesas, para que haya menos electores por mesa, como hizo Gerardo Zamora en Santiago del Estero, porque ya no había lugares donde votar. De hecho, en algunos municipios ya está votando en sedes no aptas, o al menos no ideales. Kicillof abraza la explicación operativa; Cristina insiste con el riesgo político. No hubo coincidencias.
Lo que sí definieron fue armar una mesa con delegados de ambos para avanzar en la organización del frente. Lo acordado era que sean todos intendentes. En representación de CFK iban a estar Mayra Mendoza (Quilmes), Federico Otermin (Lomas de Zamora), Leo Nardini (Malvinas Argentinas) y Mariel Fernández (Moreno); del lado de Kicillof, los elegidos eran Fernando Espinoza (La Matanza), Andrés Watson (Florencio Varela), Julio Alak (La Plata) y Pablo Descalzo (Ituzaingó).
La idea era hacer una primera reunión este lunes, pero el mapa cambió tan rápido que terminó con la convocatoria urgente a la sede del PJ, el estado de alerta y movilización y la condena más adelantada en la historia de la justicia argentina. Buscarán ahora reactivarla, para avanzar con cuestiones organizativas importantes, como definir los procedimientos para la elección de candidatos, acordar un reglamento para el espacio o definir apoderados. Una vez definido eso se debería convocar al Frente Renovador de Sergio Massa para terminar de sellar el frente.
"La semana que viene está perdida, se la va a llevar enterita la agenda de Cristina", advirtió una fuente que conoce de cerca estas conversaciones. Por lo que deberán resolver todos estos puntos en menos de 20 días, que son los días que restarán para la oficialización de alianzas, dispuesta por el cronograma electoral para el 9 de julio. Lo que sí tienen claro todos los átomos peronistas es que si la unidad era una necesidad, con Cristina fuera de carrera ahora es una obligación. Si había algún margen para plantear diferencias, se redujeron a cero.