El más joven de la historia de la UCR: un intendente santafesino es el nuevo presidente del radicalismo
12 Diciembre de 2025 13.23
12 Diciembre de 2025 13.23
Hubo acuerdo hoy en la Unión Cívica Radical. Leonel Chiarella, el intendente de Venado Tuerto -ciudad del sur de la provincia de Santa Fe-, es el nuevo presidente nacional del partido tras la decisión del Comité.
Leonel Chiarella es un joven dirigente que tiene vínculos estrechos con el gobernador Maximiliano Pullaro. Hoy se pone un traje que pesa mucho -y que pocos querían- por el contexto histórico que atraviesan los boinas blancas.
El flamante presidente de la UCR tiene 36 años. Desde los 30, en 2019, gobierna Venado Tuerto, una de las cinco cabeceras de la provincia de Santa Fe, tras desbancar al peronismo después de 24 años en el poder de la ciudad. Es abogado, y milita en el partido desde los 15. A los 18 fue presidente de la Juventud radical venadense y a los 26 fue concejal.
Se trata del presidente de la UCR más joven de la historia. Quienes lo conocen apuestan a un futuro promisorio en su carrera política, más allá de los logros obtenidos hasta hoy, como gobernar su pago y haber sido reelecto con más del 80% de los votos.
Los dirigentes del radicalismo creían que Pullaro tenía que elegir al próximo presidente, pero para poder asumir ese cargo hay que ser delegado de la Convención -son cuatro por cada provincia-, y los que tenía a mano el gobernador estaban todos vinculados a la gestión, además de que no eran nombres atractivos para el plano federal.
Gustavo Valdés dejaba la gobernación y parecía el número puesto. Sin embargo, como les confiaron a CORTA sus pares y varios referentes de la UCR, había dejado entrever que su postura crítica contra Milei lo dejaba en un lugar incómodo: su hermano es su sucesor y, según su mirada, ser contestatario en los medios contra Milei liderando el partido podía traerle problemas al gobierno correntino por pases de factura o castigos desde la Casa Rosada. Incluso, el punto de vista de alianzas de Alfredo Cornejo -que ya fue presidente radical en el pasado- también dejaron afuera al mendocino.
Pullaro buscaba un nombre. Y en una reunión de trabajo y gestión, Chiarella le preguntó por el Comité nacional. Entre opiniones, el gobernador le dijo que le gustaba su perfil, pero que tenía que ser delegado. En ese contexto, el venadense le aclaró que ya lo era, y no por la provincia, sino por el Foro de Intendentes radicales -que tiene 3 representantes-. Así se cocinó en un inicio la estrategia, y ante la falta de otros nombres de fuste fue tomando fuerza.
Otros presidentes nacionales de la UCR que salieron de Santa Fe fueron Mario Barletta, hasta hace poco diputado nacionalny José Corral, exintendente de Santa Fe, excandidato a gobernador y actual diputado provincial.
No hay buenas migas entre Martín Lousteau y el resto de los dirigentes radicales. Lo acusan de no haber liderado el partido como la coyuntura lo requería, le critican su individualismo para la construcción política y no haber persuadido ni consultado a ningún dirigente del territorio en todo este tiempo.
El actual diputado nacional, además, tuvo una magra elección en CABA, lo que le permitió entrar a él solo. Las voces de peso sienten que perdió una oportunidad de erigirse como el líder que la UCR necesitaba.
La búsqueda con Chiarella es bajarle el perfil público y encontrar un nuevo referente que con trabajo desde las bases, su juventud que vende futuro y recorridas pueda reconstruir en los próximos dos años los retazos de un partido centenario que quiere estar en la discusión hacia el 2027.