El millonario que lucha contra el Anticristo: por qué todo el mundo habla de Peter Thiel
21 Abril de 2026 18.13
21 Abril de 2026 18.13
Una de las personas más ricas del mundo está en Argentina. Se trata del empresario tecnológico y fundador de PayPal, Peter Thiel, que llegó al país hace unos días para tratar de entender cómo funciona el único país anarcocapitalista del mundo.
Thiel también es dueño de Palantir, una empresa de software que crea infraestructuras digitales para automatizar decisiones con inteligencia artificial. Uno de sus principales clientes es el gobierno de Estados Unidos, al que le brindan servicios en las áreas de Defensa e Inteligencia.
El empresario alemán llegó a la Ciudad de Buenos Aires para mantener una agenda de reuniones con empresarios y figuras del Gobierno. Según pudo saber CORTA, uno de esos encuentros fue con el asesor presidencial Santiago Caputo, con el que conversaron sobre tecnología y política global. Thiel es un ferviente libertario que sigue muy de cerca al presidente y su misión es "vivir la argentina de Milei". Posterior al almuerzo, Thiel fue invitado a ver el superclásico en el Monumental acompañado por su pareja Matt Danzeisen.
Nacido en Frankfurt, Alemania, Thiel tiene 58 años y estudió filosofía y derecho en la universidad de Stanford, en Estados Unidos. En los 90's fundó su primera empresa de seguridad para dispositivos móviles, Confinity, y después fundó PayPal junto a otro magnate del mundo tecnológico, el sudafricano Elon Musk. Esta compañía fue la que catapultó su fortuna y popularidad a tal punto que muchos de los empleados de PayPal pasaron a ser conocidos como la "PayPal Mafia", dado que varios de ellos pasaron a crear o financiar la mayoría de las empresas de Sillicon Valley, el polo tecnológico de Estados Unidos. Años después, Thiel fue uno de los primeros inversionistas en Facebook al darle a U$S 500.000 a Mark Zuckerberg para ponerla en funcionamiento en 2004.
Quizás Thiel es mejor conocido por crear Palantir, una empresa fundada después del atentado a la Torres Gemelas en 2001. El evento tuvo un efecto notable en el alemán, que fundó esa nueva compañía con el fin de poner el análisis masivo de datos y herramientas de detección temprana de amenazas al servicio de las agencias de inteligencia de Estados Unidos. Hoy, además de ser uno de los principales contratistas en materia de defensa y seguridad del Gobierno de Donald Trump, Palantir enfrenta acusaciones por su rol en la identificación de migrantes antes de ser arrestados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (conocido como ICE). Según organismos de control y vigilancia sin fines de lucro, los ingresos de Palantir procedentes de ICE aumentaron un 297% con respecto al año anterior a la segunda investidura de Trump y alcanzaron los U$S 81,1 millones.
El alemán no es solo conocido por su fortuna o sus empresas tecnológicas. A lo largo de los años, Thiel, cristiano y libertario, abogó por la construcción de un mundo menos burocrático y estatal. Pero otro de sus núcleos fundacionales de su ideología radica en la concepción del anticristo, el Apocalipsis y el katechon ("El que frena", en griego). En su visión teológica del futuro, la humanidad se enfrenta a un dilema acerca del uso de la inteligencia artificial, que puede ser usada como una herramienta totalitaria. Alguien que use este instrumento para predicar la paz y la seguridad a través del control total con el fin de evitar "el Apocalipsis" es visto por Thiel como el Anticristo, una figura que puede hacerse de la IA como elemento para anular la libertad y el espíritu de los individuos (en 2025 sugirió que podría ser la activista climática Greta Thunberg). La manera de enfrentarlo y evitar el caos es con la figura del katechon, un rol que durante la historia cumplieron los Estados nación, pero en los que hoy Thiel desconfía debido a que podrían derivar en eso mismo que buscan destruir. Es por ello que el empresario escribió en 2009 que ya no creía que la libertad y la democracia fueran conceptos "compatibles".