El plan anti García Mansilla, dudas con Lijo y una alerta para Milei: "Vienen por Karina"
13 Marzo de 2025 10.00
13 Marzo de 2025 10.00
"Vienen por Karina". La advertencia llegó a oídos del Presidente de parte de una de las pocas personas en las que todavía confía. Las huellas digitales de la secretaria general de la Presidencia están en toda la trama del criptogate, de principio a fin, y en el universo de
las finanzas digitales crece la versión de que su firma quedó estampada en algún tipo de contrato, carta de intención o convenio. La misma versión toma cuerpo en Tribunales. Sobre la hermana de Javier Milei además, se avanza por dos caminos: uno es el judicial,
entre la causa que avanza con la celeridad de un perezoso en manos del fiscal Eduardo Taiano y la denuncia presentada contra la hermana presidencial por parte de la Coalición Cívica; el otro es el parlamentario, donde un amplio universo de opositores y dialoguistas desilusionados quieren llevarla al Congreso a dar explicaciones por la vía de la interpelación, algo que es prácticamente imposible que alguna vez ocurra.
En las filas que lidera Elisa María Avelina Carrió, popularmente conocida como Lilita, quieren ir más allá del caso $Libra. Buscan determinar si entre los hermanos Milei funciona un mecanismo recaudatorio, en el cuál Karina es quien monetiza la influencia de su hermano. Un mecanismo presuntamente preexistente a la presidencia e incluso a su banca como diputado. "Lo que varió seguramente es la tarifa", bromeó un legislador nacional. En una entrevista con Viviana Canosa de junio de 2022, el entonces diputado Milei dijo que su hermana es quien "históricamente lleva mis números". Y que cuando esos números no cerraban, era ella quien le decía "andá, laburá y meté conferencias".
Desde que Milei llegó a la Presidencia hasta que organizó el Tech Forum, en octubre de 2024, Mauricio Novelli, uno de los investigados por la cripto estafa, tuvo seis reuniones en Casa Rosada habilitadas por la Secretaría General de la Presidencia. En cada una iba sumando invitados. Entre ellos, Hayden Mark Davis y Sergio Morales, quien se convirtió en el primer caído por este caso, teniendo que renunciar al cargo de asesor de la Comisión Nacional de Valores (CNV) que le había asignado Karina. Después de esas reuniones es que Novelli llegó al mano a mano con Milei, el verdadero jefe. Se vieron una vez en la Rosada y otra en Olivos. Ahí está el segundo modus operandi que quieren determinar: si Karina hace el ablande y cierra los negocios, que llegan al escritorio de su hermano Javier ya cocinados.
Un hombre fuerte del Gobierno sugiere una comparación. Cree que, como pasa en las películas, el objetivo es apuntar a la persona más querida por el Presidente para afectar al Presidente. En las películas, esas víctimas colaterales para desestabilizar al protagonista -en general son las parejas, los hijos o algún familiar indefenso- son siempre personas inocentes, que nada tienen que ver con el conflicto de la historia. Un ejemplo obvio es el ataque del Duende Verde a la adorable tía May, cuando descubre que Peter Parker es el Hombre Araña. Así, hay cientos, miles. El de Karina no parece cumplir con ese requisito.
De hecho, por los datos que surgieron hasta acá vinculados al caso $Libra, más que un
personaje secundario parece una coprotagonista.
La reacción de Milei para proteger a su hermana fue mandarla a Canadá a una cumbre de minería, donde volvió a evidenciar los mismos problemas de oratoria que ya había mostrado en los actos proselitistas de La Libertad Avanza (LLA). Extraño mecanismo de protección el que definió su hermano: obsesionado por conseguir que Karina tenga algún tipo de reconocimiento por sus habilidades políticas y profesionales, expuso a la tarotista con posgrados en protocolo y ceremonial a mezclarse en un universo de especialistas en negocios mineros. Exactamente lo opuesto a una zona de confort.
Lo que se profundizó en Casa Rosada es la sensación de sangrado interno que dejó el escándalo $Libra. Varias encuestas reflejaron el impacto concreto, real e inmediato que tuvo esa noticia en la imagen presidencial. Según el trabajo de Opina Argentina, en solo un mes, la imagen positiva de Milei cayó seis puntos y la negativa subió siete. En el mismo lapso, Cristina Fernández de Kirchner y Axel Kicillof subieron dos puntos. Los números que ve Sergio Massa en sus oficinas de avenida del Libertador, la encuesta permanente y semanal que nunca dejó de hacer, le muestran que el impacto en la imagen presidencial fue más profunda en un votante semi duro, entusiasmado con la experiencia libertaria, que vio en el criptogate una alerta de que esas diferencias que creía que había entre Milei
y los vicios y trampas de la política tradicional, que desprecian, no existen.
Este jueves habrá una reunión de la comisión de Acuerdos del Senado, para discutir el pliego para designar como ministro de la Corte Suprema a Manuel García Mansilla, pero ahora como indica la Constitución nacional y no forzando a niveles extraordinarios la interpretación de alguna de sus cláusulas. Será el paso formal para que entre los siete integrantes de Unión por la Patria (UxP), el radical Martín Lousteau y la senadora del PRO - y presidenta del cuerpo- Guadalupe Tagliaferri firmen el dictamen de rechazo que deje el caso listo para llegar al recinto.
¿Por qué no se pudo hacer todavía? Por una discusión reglamentaria que derivó en una
salida salomónica, acordada entre Tagliaferri y las dos principales espadas del kirchnerismo en la comisión, Anabel Fernández Sagasti y Juliana Di Tullio. Según la senadora del PRO, hasta ahora no se habían alcanzado las nueve firmas -la comisión tiene 17 integrantes, con nueve se obtiene mayoría- porque no consideraba válida la rúbrica de José Mayans, que estuvo ausente en la audiencia en la que el académico ultra conservador defendió su candidatura. Ese cuestionamiento, que no cayó bien en el peronismo, quedará saldado este jueves. Todos los presentes podrán firmar dictámenes, de rechazo o de aprobación del pliego de García Mansilla. En UxP ya garantizaron la presencia de sus siete integrantes.
Por el impulso que llega desde el Instituto Patria, el plan es intentar sesionar el jueves 20, que García Mansilla no alcance los dos tercios y su candidatura a la Corte se caiga definitivamente. ¿Y qué pasará con Ariel Lijo? El kirchnerismo quiere tratar los pliegos de los dos candidatos y sigue abrazado a la idea de no convalidar la designación de nadie que haya aceptado sumarse al máximo tribunal por decreto. Acá es donde las miradas se bifurcan. En las filas que conduce Cristina Fernández de Kirchner aseguran que los dos tercios para sentar a Lijo en la Corte no están. Massa, amigo personal del juez federal, dijo lo contrario en una reunión que mantuvo hace unos días: "No están los votos para rechazarlo". El peronismo deberá dar una discusión interna para encontrar una salida sin construir una fractura.
En UxP también se hacían una pregunta, luego del rechazo de la Corte a la licencia en su juzgado que le franquearía a Lijo el acceso al tribunal. Con el voto en tándem con Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz para evitar que Lijo entre a la Corte, ¿García Mansilla traicionó a Santiago Caputo, el que lo impulsó como candidato? ¿O, por el contrario, el plan siempre fue meter a García Mansilla por decreto y dejar afuera a Lijo, en acuerdo con Rosatti y Rosenkrantz con la excusa de la licencia?