Karina Milei junto a Santiago Caputo — Telam

En la interna irresuelta del Gobierno nació un nuevo tironeo, otro foco de conflicto que tiene como campo de batalla a la SIDE. A Santiago Caputo, el vértice debilitado del Triángulo de Hierro después de las elecciones del 26 de octubre, un amigo personal se le transformó en un problema. Y lo que es un problema para el poderoso asesor presidencial puede convertirse, automáticamente, en una solución para Karina Milei. El problema, o la solución, se llama Sergio Neiffert y es el actual jefe de los servicios de inteligencia. La versión, del lado de la Milei sin votos, es que Caputo intentó forzar a Neiffert a que renuncie, sin éxito; la contra versión, del lado de Caputo, es que no se trató más que de una discusión de la que se vale el karinismo para sostener la lenta pero permanente tarea de esmerilamiento hacia el enfant terrible. "Si Santiago lo quisiera rajar, no manda a nadie a pedirle la renuncia", dice un escucha de la guerra intestina, "lo echa en un segundo".

Los que relatan lo ocurrido con ánimos de aplacar el fuego hablan de una discusión, fuerte, hace unas dos semanas, en una reunión que estaba pautada. Admiten que sí, que algún que otro grito hubo, y que uno de los que gritaba era Neiffert. Que sí, que fue en su domicilio particular donde ocurrió todo. Pero que el hecho no pasó a mayores. A Neiffert y Caputo los une un vínculo personal, familiar. El todavía jefe de la SIDE es amigo personal de Claudio Caputo, el padre de Santiago. Fue el cerebro de la narrativa libertaria quién le entregó a su amigo las llaves de La Casa. "Todo lo demás, es operación", minimizan. 

El otro parlante cuenta que Neiffert, ante el intento de desplazarlo de su (ahora ex?) amigo, corrió presuroso a los brazos de Karina. Y que fue la hermana presidencial la que le pidió que no sucumba a las presiones y que no renuncie. No al menos, hasta que encuentre un reemplazo. Una versión idéntica a que hicieron circular cuando parecía que el que se iba era el ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona. La diferencia, es que si eso ocurriera, habría un pase de manos de una de las áreas más delicadas del organigrama de gobierno, como es la SIDE: sería la hermana del Presidente la que designe al próximo señor o señora 5. 

En las filas caputistas descreen de la información que grafica a una Karina, en modo pulpo, dispuesta a capitalizar el triunfo electoral de La Libertad Avanza y quedarse con los servicios. "Si Karina quería la SIDE, la hubiera tenido", analizan.

A los gritos, en la calle, en calzoncillos.

La historia, narrada con exquisitez por Pablo Ibáñez en su habitual columna en FutuRock, narra que el viernes 7 de noviembre, Caputo mandó un comando a la casa de Neiffert a pedirle que renuncie. Quien llevó el documento para que firme rubrique sería Francisco Lago Rodríguez, subsecretario administrativo de la SIDE, funcionario que -como tantos otros- reconoce a Caputo como su jefe. Pero que Neiffert no solo se negó, sino que terminó a los gritos en la verada y solo abrigado por sus calzoncillos, pidiéndole a este funcionario y su acompañante que se vayan y que no iba a firmar nada. A eso, le siguió el siguiente paso: correr presuroso a los brazos de Karina, en busca cobijo. El cual, según la información, habría obtenido.

Hay más. Quizás sintiendo un ancho de hombros ampliado por el abrazo karinista, cuenta eldiario.ar que Neiffert habría ido por la cabeza del subalterno que se presentó en su domicilio personal para que se vaya. Hasta ahora, tanto Neiffert como Lago Rodríguez siguen en su cargo.

A Caputo, ni Justicia.

Mientras tanto, Cúneo Libarona sigue siendo el ministro de Justicia de la Nación. Desde aquella versión en on, del propio abogado, que adelantaba su salida del gabinete post elecciones -con flitrado de la carta de renuncia incluida- no pasó más nada. "Hoy, lo más probable, es que se quede", dicen en Casa Rosada. 

Por ahora, lo acordado entre Cúneo Libarona y Karina Milei es que siga unos meses más, hasta que consiga un reemplazo. Mismo modus operandi que las versiones en torno a Neiffert. Lo que es seguro es que, en caso de que la cabeza del ministerio quede vacante, esa silla no será para Sebastián Amerio, el número dos de la cartera de justicia y operador de Caputo en el Poder Judicial. 

También descartan, por el momento, una candidatura de Amerio a la Procuración General de la Nación.

Premios para los ganadores.

En el microclima libertario dan por hecho el presidente Javier Milei le dará el gusto a Patricia Bullrich y le dejará el Ministerio de Seguridad a Alejandra Monteoliva, quien hoy secunda en esa cartera a la futura presidenta de bloque de LLA en el Senado. 

Tampoco esperan cambios en la vocería, cuyo rol institucional dejará de existir tal como era hasta ahora, pero que seguirá a cargo del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Así será, al menos que la política genere alguna tensión entre funciones. ¿Cuáles? Por ejemplo, que Adorni quede comprometido en algún expediente a su cargo y, estratégicamente, se resuelva recrear la Vocería Presidencial. Si eso pasara, hay que pensar en un outsider, como lo fue en su momento el mismísimo Adorni. Malas noticias para Javier Lanari, que se quedará sin el ascenso esperado.

El teléfono de los gobernadores.

La sentencia en Balcarce 50 es clara. "No hay apertura de gabinete". Y entonces, ¿qué fue lo de Diego Santilli? Un gesto hacia el PRO, o hacia un sector del PRO en realidad. 

Caputo, quizás buscando un acercamiento con Santilli, empezó a cederle de a poco la relación con los gobernadores. "Andá a verlo al Colo", escuchen en las provincias cuando buscan soluciones en el monotributista más poderoso del país.

Aunque en los gobernadores, quizás acostumbrados a condiciones distintas, empieza a generarse cierto ruido por la presencia de Adorni en cada una de las reuniones con Santilli. Huelen el tutelaje de Karina en el crack del Age of Empire. Lo que, a su vez, agita los peores fantasmas: el del ministro del Interior decorativo, que solo anota lo que en realidad, después resuelven entre la secretaria general de la Presidencia y el ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, si es que el problema incluye recursos. Y, casi siempre, los incluyen. 

El Colorado sigue con crédito. Pero en las provincias esperan algún gesto claro de independencia. Por ahora, no lo tuvo, aunque su trabajo recién comienza.