La voz de Karina, la clave de la participación y la Nairobi para el cierre de Milei
3 Septiembre de 2025 15.29
3 Septiembre de 2025 15.29
En el Gobierno saben que las grabaciones a Karina Milei tienen algunos meses. Que siempre que habló en el Congreso fue en reuniones privadas, en las oficinas de la presidencia de la Cámara de Diputados y siempre con los propios o gente muy cercana. Excepcionalmente, con aliados. Dicho de otro modo: la secretaria general de la Presidencia solo se presenta en forma física en entornos que entendía seguros. Con esa lógica, el oficialismo desinfla la remota idea de un sofisticado sistema tecnológico de captación de audios y apunta a una traición. En el bloque de diputados de La Libertad Avanza (LLA) sugieren que "lo más razonable" sería que la grabación se la haya provisto a la prensa alguien que se fue del bloque. Son seis los diputados y diputadas que abandonaron la bancada libertaria.
Recuerdan en el oficialismo la primera filtración de audios que hubo en el bloque de LLA. Se escuchaba la voz de Martín Menem pidiéndole a su tropa que le griten y lo puteen para entorpecer el normal funcionamiento de una sesión. La diferencia es sustancial. Esos eran audios de Whatsapp, enviados a un grupo y alguien de ese grupo decidió filtrarlos. A Karina la grabaron en vivo. "Puede ser que haya dos fuentes distintas. O que sea la misma", deslizan en el Congreso.
Por lo pronto, Jorge Rial confirmó este miércoles que no cuentan con más audios de la hermana del presidente. Los dos que circularon no son comprometedores ni la vinculan con nada de lo que deba preocuparse, como sí lo hacen las grabaciones del ex titular de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), Diego Spagnuolo.
El temor real no es que hubiera grabaciones vinculadas a hechos de corrupción, sino a la intimidad presidencial. El miedo que todavía existe es que se escuche la voz de Karina poniendo alertas sobre la salud mental de su hermano. Entre el griterío que fue la reunión del viernes en la Casa Rosada, en la que se definió la estrategia judicial de los Milei, surgió esa desesperación. "Creemos que lo peor ya pasó", dice un vocero que atiende en Balcarce 50 y que arrancó la conversación telefónica pidiendo que no lo graben.
La denuncia apunta a la existencia de un sistema de inteligencia ilegal, dispuesto a captar grabaciones clandestinamente en la intimidad del poder, en edificios del Estado como la Casa Rosada o el Congreso, coordinado por un abogado y empresario vinculado a agentes inorgánicos de la SIDE, que recogen ese material con la colaboración de un comando internacional ruso chavista para entregarlo posteriormente a dos periodistas que no comulgan con las ideas libertarias y que utilizan la pantalla de un multimedio y de un canal de stream presuntamente financiado por un jerarca de la AFA para, mediante un esquema extorsivo, esmerilar la credibilidad del Gobierno, horadar la confianza en el plan político y económico y, así, afectarlos electoralmente. Detrás de esa estrategia y de esa narrativa judicial, lo que hay es un pánico real a lo que realmente pueda hacerse público. Y lo que se vive es una psicosis.
En agosto de 2023 hubo una mini ola de saqueos que arrancó en Mendoza y, rápidamente, como una mancha líquida, se extendió a otras provincias como Córdoba o Buenos Aires. En el conurbano bonaerense, el primer municipio que alertó a la gobernación que había personas intrusando comercios fue Moreno. Esos primeros saqueos se dieron en el barrio Trujui. "Es picante, picante", dicen peronistas que lo caminan. "Si mezclás la periferia de La Paz con la de Nairobi te sale Trujui", relató un funcionario del gobierno nacional que tuvo la oportunidad de conocer tanto la capital boliviana como la de Kenia. A ese barrio llevará el comando de campaña de LLA al presidente Javier Milei para el último acto proselitista antes de las elecciones provinciales del domingo.
El lugar elegido es una cancha de barrio, un potrero en pésimo estado. Las tomas televisivas mostraron cómo se rellenó el centro del predio con arena para tapar los charcos. Sobre las calles adyacentes, con muy deficiente circulación, se volcaron camiones de escombros para que esas piedras permitan el paso de los autos. Piedras sobre un barrial. La iluminación de la zona es muy precaria, solo dos torres funcionan y el alambrado que circunda el espacio está en pésimo estado. Además, hay un solo acceso a pie para las diez mil personas que esperan y para la comitiva oficial. Toda esta información surge del documento que le envió el ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, a Ignacio Ibáñez, jefe de la Casa Militar, responsable de la seguridad presidencial.
Pero a lo geográfico y logístico hay que sumar el contexto político y social. "La limitación de contar con un solo acceso dificultará notoriamente el control de personas ajenas al evento o manifestantes opositores", dice el informe ambiental. Trujui es una zona donde el peronismo, electoralmente, arrasa. La gobernación y el municipio hablaron con organizaciones sociales, con responsables de comedores y con punteros de la zona para pedir que no vayan y dejen a los libertarios tener su acto en paz. Nadie puede garantizar que eso vaya a pasar. Mientras se hacían estas advertencias, se conocía una entrevista al presidente Milei en la que sostiene que el kirchnerismo quiere matarlo. Un militante libertario le recordó a un hombre del Gobierno: "En 2023 fuimos a Trujui y después ganamos". Aunque no fue por cábala que se eligió ese lugar.
El 2 de julio, el ministro Luis "Toto" Caputo le sugería a los campeones que no se pierdan la oportunidad de comprar un dólar barato. Ese día, la divisa estadounidense cotizaba en el Banco Nación a $1235. Cuatro semanas después, Caputo y su equipo económico acompañaron a Milei a Neura, donde gritaban desaforados que el dólar "flota". Había pegado un salto, rozó el borde superior de la banda y llegaba a $1380. Era todo risas. Entre los que se reían estaba el secretario de Finanzas, Pablo Quirno. Se lo ve exultante vociferando que el dólar flota. Es al que mandaron a postear ayer que "el Tesoro Nacional anuncia que a partir del día de la fecha participará en el mercado libre de cambios con el fin de contribuir a su liquidez y normal funcionamiento". Podría aplicarse en Quirno, con alguna leve modificación, la frase icónica de José María "Tati" Vernet. La de la cara que te queda.
En ese contexto económico llega el gobierno libertario a su primer gran test electoral. Lejos del entusiasmo que mostraba el presidente cuando se anunció la banca cambiaria, cuando se entusiasmaba con un dólar nadando en la base de esa banda y esperando que el Riesgo País llegue a los 550 puntos para salir a colocar deuda, hoy el dólar intervenido cabecea el techo y el Riesgo País se encamina nuevamente a los mil puntos.
Así y todo, en los dos búnker que van a polarizar la elección del domingo hablan de un escenario abierto, dentro del margen de error que muestran las encuestas. En el Gobierno confían en ganar la Primera sección electoral, la que suele convertirse en espejo del resultado provincial. También la Quinta, la Sexta y la Séptima. Pelear la Segunda y la Cuarta con las listas vecinalistas y la Octava con el Frente Patria. Dan completamente por perdida la Tercera.
Será determinante la participación. En LLA creen que si vota más del 70% del padrón, pueden ganar. "Cuanto más gente vaya, menos peso para los aparatos", entienden. Y cuando hablan de aparatos, hablan de los intendentes. Una dirigente peronista, con más de diez elecciones sobre el lomo, se sinceró: "A nosotros nos conviene que no vaya nadie".