Ley de Tierras: los consensos que consiguió el Gobierno en la previa del Mundial para modificar la normativa
15 de julio de 2026 - 12.16
15 de julio de 2026 - 12.16
El Senado de la Nación se prepara para una sesión clave este jueves. La atención pública está puesta en la semifinal del Mundial entre Argentina e Inglaterra, pero el oficialismo trabaja intensamente para cerrar los últimos apoyos y garantizar el quórum y los votos necesarios para avanzar con la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
El proyecto, que ya acumula al menos 13 borradores distintos tras extensas negociaciones, parece tener los votos para conseguir la media sanción. Los aliados hicieron una serie de pedidos que fueron concedidos por el gobierno, por lo que anticipan un desenlace positivo.
Según fuentes parlamentarias con las que se comunicó CORTA, el gobierno de Javier Milei refuerza las negociaciones para que los aliados den el apoyo a un proyecto que creen clave para continuar el camino de desregulación que plantea Federico Sturzenegger.
El texto apunta a dar mayor previsibilidad para inversiones de empresas y personas extranjeras, aunque mantiene en el centro del debate el alcance de los cambios respecto a los límites históricos de adquisición por parte de ciudadanos de otras naciones. Según la oposición, se pone en juego la soberanía nacional.
Las provincias, observando los últimos ajustes, conservarían facultades regulatorias sobre el uso del suelo, a pesar de lo que marcaba el proyecto original. Es parte de las charlas que viene llevando adelante Diego Santilli desde que asumió la jefatura de Gabinete, junto a la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y el shutdown.
Por su parte, los bloques dialoguistas pidieron algunas condiciones para acompañar la iniciativa. Por un lado, la prohibición de que otros países puedan adquirir territorios nacionales y un doble conforme para cuando sean empresas que tienen capitales de países -se da en muchos casos con empresas chinas-. Por el otro, pidieron que se saque un artículo de "silencio administrativo", que decía que si el Estado no daba el sí definitivo quedaba como aprobado.
Los cambios fueron concedidos y es lo que destrabó todo para que estén los votos para el quorum y luego la aprobación de la media sanción del proyecto. De todas maneras, no habrá unanimidad en los votos de los bloques aliados, ya que algunos no votarán el capítulo que modifica la Ley de Tierras.
La coincidencia con la semifinal futbolera añade un condimento particular. Mientras millones siguen con expectativa el partido de la selección, en el recinto se libra una negociación legislativa de fondo que forma parte de la estrategia de desregulación económica del Ejecutivo.
A pocas horas del inicio de la sesión persisten dudas sobre si se cuenta con el número suficiente de votos. La pulseada se da en un contexto de alta sensibilidad. Cada apoyo cuenta y las presiones públicas crecen por el quite del límite del 15% del territorio para la compra de terrenos por parte de extranjeros.
En paralelo, el Senado tiene en carpeta la llamada Ley de Hojarasca, que ya obtuvo media sanción en Diputados el 20 de mayo pasado. La iniciativa, también impulsada por el equipo de Sturzenegger, propone derogar normas consideradas obsoletas por la Casa Rosada, redundantes o que generan burocracia innecesaria. Desde la oposición denunciaron que habilita la participación mayoritaria de extranjeros en medios de comunicación y desregula la producción de medicamentos genéricos que encarecería el precio de los remedios.
En la Cámara alta el proyecto enfrenta revisiones de sectores que advierten sobre la necesidad de preservar ciertas protecciones a sectores clave como salud y ciencia. Su avance forma parte del paquete de simplificación regulatoria que el gobierno busca consolidar este semestre.
La sesión de mañana va a sumar al temario el tratamiento de pliegos judiciales pendientes, un tema recurrente que genera tensiones entre el Poder Ejecutivo y la oposición. La designación de jueces y funcionarios del Poder Judicial requiere de amplios consensos en el Senado y forma parte de la estrategia institucional del Gobierno para avanzar en su agenda.
El resultado de esta jornada será un termómetro claro de la capacidad del oficialismo para volver a construir mayorías en la Cámara alta. Con la atención ciudadana dividida entre Atlanta y el Congreso, las próximas horas definirán si los consensos negociados permiten dar un paso concreto.