Lijo bajo fuego cruzado y el fondo de olla del triángulo de hierro
20 Febrero de 2025 07.01
20 Febrero de 2025 07.01
La profundidad de la crisis en el Gobierno puede medirse a través de las conclusiones de un sistema comunicacional que, hasta acá, controlaba la agenda pública casi sin esfuerzos. En primer lugar, está la decisión de presentar al presidente Javier Milei como un absoluto incompetente en una materia en la que se movía como un experto y hasta dictaba cursos, como son las finanzas de la era digital, pero también como un perejil al que se le filtra cualquier runfla a su despacho. Una decisión arriesgada, pero con un daño sensiblemente menor que dejar correr la idea de que fue parte de un grupo de estafadores, algo que en todo caso deberá demostrar la Justicia. "Si jugás al economista estrella y te comés esta curva, el costo político es alto", graficó alguien que camina día a día las pasarelas de la Casa Rosada. "Pero es mejor pasar una vez por inocente, que por corrupto", completó. En el Gobierno, igualmente, se preparan para recibir encuestas con gráficos en caída.
Pero en esto de jugar cada mano en modo all in, está también la entrega de la cabeza de Santiago Caputo como el único responsable del bochorno con Jonatan Viale y la entrevista arreglada. Lo mismo cabe con el intento, torpe, de desviar la atención hacia el presunto pago de dinero de Horacio Rodríguez Larreta a periodistas durante su campaña presidencial, cuando lo que emerge a la superficie es la debilidad de Karina Milei por papeles de color verde que no se imprimen en Argentina, sus múltiples reuniones con los oscuros personajes investigados por la cripto estafa y los testimonios acumulados de personas que dicen haber sido víctimas de intentos de cobros de coimas por una reunión con el Presidente. Todo suena a ruido de cucharas chocando con el fondo de la olla. Por primera vez en lo que va de esta experiencia libertaria, lo que está en riesgo es el triángulo de hierro.
Este miércoles, en Casa Rosada, estimaban positivo que la atención se haya centrado en Viale y el escándalo con la intervención de Caputo y se mencione menos la estafa con la memecoin $Libra, que tuvo al Presidente, de mínima, como partícipe necesario. La ausencia de buenas noticias hace ver oro en un trozo de madera. Hasta hubo voces en la burbuja libertaria que sugerían que el propio enfant terrible había sido el cerebro detrás de la filtración del crudo de la nota. Que todo lo que sucede es, en realidad, parte de un plan perfectamente diseñado es un paquete difícil de vender.
En esa minimización del daño, tampoco creían riesgoso que Hayden Mark Davis ande por cuanto foro exista ventilando que tiene 100 millones de dólares de "los argentinos" o la filtración de chats en los que este joven del mundo cripto aseguraba poder controlar a Milei, al que llamó su nigga, mediante el pago de coimas a su hermana Karina. En esos foros también circuló otro dato: que alguien del entorno presidencial se contactó con Davis para mantener un encuentro en los Estados Unidos, donde estará Milei y una comitiva oficial desde este jueves.
Por otro lado, en la denuncia que presentó el buffet Moyano & Asociados en los Estados Unidos hay otro dato más. Según esa presentación, Hayden Mark Davis no se llamaría así, sino que esa sería una identidad falsa. CORTA intentó contactarse con el estudio Moyano para corroborar esta información, pero se encontró con una respuesta automática, en la que se aclara que tienen limitado el contacto con la prensa por pedido de quienes están a cargo de la investigación.
El Gobierno pateó para el viernes la definición de la designación de Ariel Lijo como ministro de la Corte Suprema en el Senado. Lo que parecía una negociación silenciosa, pero avanzada, quedó empantanada por la cripto estafa. Rápido, el kirchnerismo salió a instalar el juicio político al Presidente y un proyecto para revertir las facultades que el Congreso le delegó al Poder Ejecutivo en la ley Bases. Los votos para el juez federal son ahora un interrogante.
Este miércoles, en el primer piso de la Casa Rosada no daban aún por caída la negociación con el Instituto Patria para que Lijo entre a la Corte. En sus cálculos, Cristina Fernández de Kirchner no iba a facilitar el quórum para la sesión -tampoco para la de este jueves, cuando el Senado trate la suspensión de las PASO-, pero tampoco iba a entorpecer la designación. No está claro cuánto de esta teoría era información y cuánto un mero pálpito.
El punto es que, otra vez torpemente, jugaron una carta: hicieron circular entre acreditados en Casa Rosada un off the record en el que deslizaban que, si el Senado no aprobaba el pliego de Lijo, el Ejecutivo no iba a designarlo por decreto. Y que, además, ya contaba con otros candidatos. Todos ellos, de perfil más conservador, más parecidos a Manuel García Mansilla, vetado por CFK. Uno de los nombres fue el del ex juez penal Ricardo Manuel Rojas, quien rechazó hace días el cargo de procurador del Tesoro y es autor de un libro que fascina a Milei: "La inflación como delito".
Esta jugada cayó mal en el universo de CFK. Creen que es infantil intentar presionar con otros nombres "peores", como mecanismo para juntar votos para Lijo. Y que no se condice con el trato que amerita el bloque mayoritario de la oposición. "Si querés resucitá a (Juan Bautista) Alberdi y mandá su pliego. Pero para poner un ministro de la Corte, necesitás dos tercios de los votos. Y parece que no tienen el número", esgrimieron.