Milei-Macri y un sueño porteño para la tragedia del PJ: el día en que Dios atiende en CABA
14 Mayo de 2025 18.18
14 Mayo de 2025 18.18
Lo que ocurra el domingo en la Ciudad de Buenos Aires será decisivo para el futuro del vínculo entre el PRO y La Libertad Avanza (LLA). Si la previsión de las encuestas se confirma y la victoria es de Leandro Santoro, los esfuerzos para cerrar una alianza anti peronista en la provincia de Buenos Aires deberán extenderse al máximo. Los escarceos, las desconfianzas y los cuestionamientos públicos entre el presidente Javier Milei y el expresidente Mauricio Macri deberían frenarse para dejarle a sus armadores bonaerenses hacer su trabajo. Si gana Manuel Adorni, por el contrario, la posición del Gobierno quedará reforzada. Hoy, este último escenario es el que menos reflejan los sondeos previos. Los mismos que, en general, tienden a subestimar o no captar con eficiencia el potencial electoral libertario.
El promedio de encuestas muestra un podio encabezado por Santoro, seguido de Adorni y recién en tercer lugar el PRO, la marca local, que movió Macri toda la semana, llevando de la mano a la desangelada Silvia Lospennato, que encontró en la caída de la Ley de Ficha Limpia un leitmotiv que hasta aquí no tenía. Pero son varios los encuestadores que ponen el ojo en la marca amarilla y en su peso en la Ciudad.
El macrismo enfrenta lo que, casi con seguridad, será la peor elección de su historia en la CABA. Que el mismísimo ingeniero ande medio dormido de gira por canales y radios revela la gravedad de la situación. No hay forma de que el PRO salga bien parado el domingo. Con esto, además, otra foto inédita también empieza a configurarse: un jefe de Gobierno amarillo gobernando en minoría en la Legislatura porteña y sin socios confiables y detectables para conseguir esa mayoría para la gobernabilidad.
De la revisión de multiplicidad de encuestas, algunas propias y otras ajenas, en el comando de campaña de Es Ahora Buenos Aires, la marca que usa Santoro con el PJ porteño como columna vertebral, se desprenden algunos datos:
Este último dato es el más difuso, entre todos los que manejan en el búnker del PJ porteño. La mayoría de las encuestas coinciden en los primeros cinco lugares, pero a partir del sexto difieren. Se mezclan ahí la izquierda, la Coalición Cívica, la candidata radical Lucía Levy y hasta el "morenista" Alejandro Kim.
En la consultora Proyección detectaron un crecimiento del "voto útil" en favor de Lospennato. Lo que, dicen, le pone "un techo" a las aspiraciones de Adorni. Las encuestas que miden por espacio, sin ponerle nombre ni candidatos a esos espacios, ven todavía sólida a la marca PRO en la Ciudad. Un consultor que mide intención de voto hace décadas tiene al sello amarillo, solo, arriba de 25 puntos. Cuánto de eso pueda captar Lospennato podría definir su futuro político y al menos otros dos: el de Adorni y el de Larreta.
El último trabajo de CB Consultora, sobre más de 1200 casos y concluido el 13 de mayo, con la discusión de Ficha Limpia ya instalada y las peleas entre Macri y Milei también, dan a Santoro primero en torno a los 26 puntos, y Adorni y Lospennato segundo y tercera, pero muy cerquita: 22 puntos el vocero/candidato, 21 la diputada nacional.
En el peronismo de la Ciudad coinciden en este punto. "Cuando la gente que no entiende nada ni sabe qué se elige o a quién votar, vea el logo clásico del PRO, con la letra tradicional del PRO, va a votar amarillo", dicen. Logo viejo, letra vieja. Lo viejo funciona, Juan.
Una alerta se encendió después de lo ocurrido en las elecciones provinciales que hubo hasta aquí y es la baja -en algunos casos, bajísima- participación electoral. Los datos que dejó el último domingo son aterradores: 52% en Chaco, 65% en Jujuy, 59% en Salta y 60% en San Luis. En estos casos, entre 10 y 20 por ciento menos de participación que hace apenas dos años.
El Centro de Investigación para la Calidad Democrática (Cicad) elaboró un exhaustivo trabajo, relevando la participación del electorado desde la vuelta de la democracia. Esos datos arrojan que el índice de participación cae entre 5 y 10 puntos cada diez años desde 1983. Y que, proyectando esa ruta a la baja, no debería ser extraño encontrar elecciones próximas con apenas el 60% del padrón cumpliendo con la obligación del sufragio.
La duda, siempre, es: ¿a quién beneficia que menos gente vaya a votar? La respuesta natural es: "Depende del humor del electorado". Justamente, eso que no se puede medir con precisión, más allá de lo que puede mostrar alguna encuesta. En la Ciudad, el temor a una baja participación es menor. Al menos en eso coinciden en los principales comandos. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) prevé para el domingo una mínima de 15 grados y una máxima de 21, con el cielo parcialmente nublado y una probabilidad de lluvia de entre 0% y 10% para la mañana y de 0% para la tarde/noche.
El 11 de mayo de 2025 quedará retratado como un domingo trágico para el peronismo. En cuatro elecciones, obtuvo resultados paupérrimos yendo dividido en Salta y Jujuy, dos provincias con el PJ intervenido por la conducción nacional de Cristina Fernández de Kirchner, perdió por amplia diferencia en Chaco, donde a la unidad que proponía Jorge Capitanich le surgió una línea disidente, y en San Luis, el albertismo de Alberto Rodríguez Saá sufre la consolidación de una experiencia provincial nacida en su riñón.
Sin embargo, hay un cálculo que hicieron en el Frente Renovador de Sergio Massa que puede generar algo de esperanza hacia futuro. Abrazando la idea de unidad hasta que sangre.
Según esa estimación, si en Chaco se suman las dos listas peronistas quedarían un punto por encima de la boleta ganadora, la que consagró la alianza del gobernador radical Leandro Zdero con LLA; en Salta, el massismo sumó al mega atomizado peronismo provincial -contabiliza seis listas distintas- con el oficialismo del gobernador Gustavo Sáenz -amigo personal de Massa-, que hubiera alcanzado 45 puntos; o en Jujuy, las seis boletas peronistas sumadas se habrían quedado con el segundo lugar, por encima de la boleta libertaria. Toda una serie de sumas mucho más fáciles de ver en un cuadro de datos que en la realidad del peronismo de cada uno de estos distritos.