Justicia social | Para el papa Francisco, el Estado es "más importante que nunca"

28 Febrero de 2024 - 12.22

Francisco en febrero en la Plaza de San Pedro del Vaticano.
Francisco en febrero en la Plaza de San Pedro del Vaticano. — X (exTwitter): @vaticannews_es.

El papa Francisco aseguró hoy que el rol del Estado es "más importante que nunca" a la hora de ejercer un "papel central de redistribución y justicia social", aseguró que la riqueza para sostener los derechos sociales existe y que requiere de "decisiones políticas adecuadas" y advirtió sobre la adoración al "dios mercado" y a la "diosa ganancia", que según él "son falsas deidades que conducen a la deshumanización y a la destrucción del planeta".

En contexto.

Las posiciones del sumo pontífice respecto del Estado y la justicia social estuvieron en el centro de las críticas del actual presidente Javier Milei al papa cuando aun era candidato. Este año, ambos mandatarios se reunieron en el Vaticano.

Declaraciones

  • "Sabemos que vivimos épocas de intensa injusticia: pocos ricos cada vez más poderosos y millones de pobres negados y descartados. No hay futuro, no hay desarrollo, no hay justicia ni democracia en un mundo donde millones de niños comen diariamente solo los desechos de aquellos que sí consumen", sintetizó Francisco en un video enviado para la inauguración de la sede argentina del Comité Panamericano de Juezas y Jueces por los Derechos Sociales y la Doctrina Franciscana. 
  • "Los derechos sociales no son gratuitos, la riqueza para sostenerlos está disponible pero requiere de decisiones políticas adecuadas, racionales y equitativas. El Estado, hoy más importante que nunca, está llamado a ejercer ese papel central de redistribución y justicia social", agregó.
  • "El dios mercado y la diosa ganancia son falsas deidades que nos conducen a la deshumanización y a la destrucción del planeta. La historia lo ha demostrado en muchas y muy tristes oportunidades. Hermanos y hermanas, todos los que ejerzan un poder público tienen que tener presente que no alcanza con la legitimidad de origen, el ejercicio debe también ser legítimo. ¿Qué justificación puede tener el poder si se aleja de la construcción de sociedades justas y dignas?"