Un plan anti salida de la OMS y una manito de los gobernadores para que no haya PASO
5 Febrero de 2025 16.56
5 Febrero de 2025 16.56
A la espera de la herramienta jurídica que utilizará el Poder Ejecutivo para sacar a Argentina de la Organización Mundial de la Salud, en el Congreso ya empezaron los contactos entre algunos sectores opositores y dialoguistas para ver de qué manera frustrar este riesgoso paso que ordenó el presidente Javier Milei en su carrera anti woke. El país adhirió mediante una ley de 1948, pero esa pertenencia original hoy podría ser revocada con un decreto o hasta con una mera gestión de orden diplomática. Está en estudio. Si el Gobierno opta por lo primero, intentarán juntar los votos para derogarlo. La otra opción, más compleja, es impulsar una ley que sostenga la pertenencia del Estado argentino al máximo organismo multilateral global de la salud.
Con los efectos todavía activos del "caso Davos", el aparato comunicacional oficialista apeló a dos herramientas habituales cuando la agenda pública se le va de las manos a un gobierno no peronista. Primero, intentaron poner en el centro de la escena los brutales crímenes de Moreno y Florencio Varela, para que el foco sea la seguridad del conurbano bonaerense; después, fueron por una denuncia judicial contra Cristina Fernández de Kirchner. En el medio buscó instalar la hipótesis del video editado o adulterado, cosa que no solo no pasó sino que, si así fuera, la propia Casa Rosada hubiera hecho circular por sus propias redes el video "no editado". A dos semanas del discurso en el que el presidente vinculó la homosexualidad con la pedofilia, línea que reiteró en una amable conversación con un periodista amigo de LN+, decidieron jugar all in: anunciar la ruptura con la OMS.
Rápidamente, el ministro de Salud, Mario Lugones, salió vía X a hacer una aclaración: "Es importante destacar que salir de la OMS no significa salir de la OPS". La OPS es la Organización Panamericana de Salud, preexistente a la OMS, y mediante la cual Argentina accede a medicamentos subvencionados, sobre todo vacunas y retrovirales, a precios infinitamente más bajos que en el mercado local. Esto es gracias al fondo rotatorio de la OPS. Pero eso no aclara las dudas que genera en la política y el sistema de salud esta decisión, más allá del golpe de efecto de intentar plegarse a una batalla global que impulsa Donald Trump.
Una fuente del sector sanitario pidió seguir con atención cuál es la herramienta jurídica que utiliza el Gobierno para ejecutar el capricho presidencial. "La OPS es independiente y preexistente a la OMS pero, a la vez, la OPS es la oficina regional de la OMS", explicó la fuente. Y siguió: "Por lo cual, si lo que se busca es salir de la injerencia de la OMS, ¿qué sentido tiene seguir formando parte de la OPS? Son organismos indivisibles".
También es ridículo pensar que salir de la OMS tendrá algún efecto directo en cómo se desarrollan las políticas de salud de un país soberano. La OMS no impone políticas sanitarias, sino que a lo sumo "recomienda". Sería ridículo pensar que todos los países miembro tuviesen las mismas estrategias sanitarias. Ni siquiera las tuvieron durante la pandemia del Covid. Pero el costo puede ser altísimo. No solo desde lo económico, sino también por dejar de pertenecer a un órgano global por el que pasan todos los avances tecnológicos en materia de salud, para expandirlos luego por el mundo.
En Unión por la Patria (UxP) se preparan para una votación dividida, cuando la Cámara de Diputados busque mañana darle media sanción a la suspensión de las PASO. Una fuente optimista de La Libertad Avanza (LLA) cree que un tercio de la bancada peronista acompañará lo que el Gobierno acordó con sus aliados, lo que implica renunciar al plan original de eliminar las primarias. En el peronismo no tienen forma de evitar las fisuras por este tema, pero hay una bronca gigante por el mal timing de exponer sus diferencias ante las cámaras, como ocurrió el martes.
Germán Martínez, presidente de la bancada peronista, se enteró en medio del plenario de comisiones que un grupo de diputados de su bloque había presentado un dictamen propio, para no suspender, sino directamente eliminar las PASO. La orden llegó desde afuera: fueron los gobernadores Gerardo Zamora (Santiago del Estero) y Raúl Jalil (Catamarca) los que mandaron a sus representantes en Diputados a diferenciarse de la estrategia que había acordado el bloque el lunes, es decir, un día antes. Con esa presentación, el plenario alcanzó las firmas mínimas para que el dictamen de mayoría, el de suspensión que propuso LLA, salga con vida de una jornada muy dificultosa.
Hasta ese momento, promediando la reunión, al oficialismo le faltaban nueve firmas. Un montón. Varios diputados empezaron a recibir llamados de las principales autoridades de LLA en el Congreso. Uno de ellos le contó a Corta que del otro lado de su línea telefónica escuchó la voz nerviosa del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. Jugaron los jefes, directamente. Hubo momentos de desesperación en la cúpula libertaria. Tanto se caldeó que, en un momento, el propio Martínez advirtió que se estaba ejerciendo "una presión impresionante" para conseguir las firmas. El salvavidas lo pusieron Zamora y Jalil, quien casualmente estaba reunido (junto a otros gobernadores) con el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y el ministro de Economía, Luis Caputo. Sugestiva y casualmente.
En UxP tenían un plan. A sabiendas de que llegada la discusión de las PASO al recinto sería imposible sostener una posición unificada, habían acordado no dar quórum en el debate en comisiones ni firmar ningún dictamen. La semana anterior habían intentado coordinar una posición común con algunos espacios "dialoguistas", para no convalidar nada del temario de extraordinarias que mandó el Gobierno si no ponían en primer orden la discusión del Presupuesto 2025. Esas charlas con los mismos sectores con los que, meses atrás, habían coordinado la sanción de las leyes que luego Milei vetó, no prosperaron. Tampoco pudieron contener a la tropa propia.
La bronca se reparte para todos lados. Un poco es con esos "dialoguistas", por garantizar las firmas necesarias, sobre la hora, para salvarle la ley al Gobierno, pero sobre todo con los propios. "Si Santiago y Catamarca no firmaban, LLA tenía que pasar a cuarto intermedio y tenían 24 horas para rosquear las firmas necesarias para salvar el proyecto y garantizar la sesión del jueves", se lamentó una espada legislativa de UxP. Con esa idea, el Gobierno hubiera tenido las firmas y la ley igual, pero al menos no exponían sus grietas ni le regalaban un triunfo así a la Casa Rosada. Esa bronca no es con los diputados, sino con los gobernadores.
Los quiebres por el peso de los gobernadores no serán exclusivos de UxP. En el bloque que conduce Miguel Pichetto saben que los delegados del gobierno de Córdoba, de Chubut y de Entre Ríos, que integran EF, acompañarán la suspensión de las PASO. Lo mismo hará Pichetto. Los socialistas, los exPRO Nicolás Massot y Emilio Monzó y hasta Ricardo López Murphy votarán en contra.
Pamela Calletti, presidenta del bloque Innovación Federal, donde conviven los diputados y diputadas que responden a los gobiernos de Salta, Misiones y Río Negro, adelantó que todos acompañarán la suspensión de las PASO. Otra vez, los gobernadores al rescate. Aunque esta vez, más que un gesto hacia el Gobierno, es una jugada para cuidar los intereses propios.