Resignación por PASO y ficha limpia, sigue el mercado de pases a LLA y ¿Larreta legislador?
29 de enero de 2025 - 19.55
29 de enero de 2025 - 19.55
"Bueno, voy a tener que volver con esta mala noticia a la Rosada". La frase del vicejefe de Gabinete, José "Cochi" Rolandi, dio por cerrada la discusión que, en realidad, ya estaba resuelta hacía tiempo. En la reunión en el despacho del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, el Gobierno tomó nota de que no tiene ni de cerca los votos para la eliminación de las PASO y mucho menos para el resto de la reforma política que mandó al Congreso, que incluye el financiamiento de los partidos políticos o la eliminación de los espacios publicitarios gratuitos para las campañas electorales. Fue el anfitrión, Menem, el que habilitó iniciar las conversaciones para el plan B: la suspensión de las primarias.
En esa cumbre, también, los oficialistas full, los oficialistas blue, los dialoguistas light y otros aliados de La Libertad Avanza (LLA) certificaron algo que ya sabían desde el año pasado: el Gobierno no tiene ninguna voluntad de sancionar una ley de ficha limpia. Tres participantes de esa reunión coincidieron en que, a los representantes del Ejecutivo en la mesa, lo único que realmente les interesaba era que no haya PASO. Lo notaron cuando los delegados libertarios rechazaron que la ley para impedir que personas condenadas en segunda instancia por delitos de corrupción puedan ser candidatas se adelante a la sesión prevista para el jueves 6 de febrero y dejar el temario electoral para la segunda fecha prevista para abrir el recinto, el martes 11. El argumento que usaron para desactivar ese expediente es que, incluso arañando los votos en Diputados, la ley se caería en el Senado. Una explicación que no conformó a ninguno de los presentes.
Igualmente, el oficialismo le dará rienda a la ley de ficha limpia, el proyecto por el que suspiran en el PRO desde hace años y que también pretenden algunos otros bloques, con la tranquilidad de que el expediente no tendrá número en el Senado. Con eso, dejan contentos a sus aliados y, en la misma jugada, dejan abierta la chance de que Cristina Fernández de Kirchner sea candidata y que no brame como proscripta durante una gestión que abraza el concepto de "libertad". Sin entorpecer, a su vez, las conversaciones con el Instituto Patria para la integración de la Corte Suprema. Win, win, win.
Sin miedo al rídiculo.
En Casa Rosada sabían que eliminar las PASO iba a ser un trámite complicado. Lo terminaron de visualizar cuando en la cumbre virtual del PRO, del lunes, se decidió que el principal aliado de LLA iba a acompañar la suspensión de las primarias, pero que pretendía postergar el debate por la eliminación para el año próximo. Ahora, la discusión es si presentarán un proyecto para la suspensión, el cual el Ejecutivo debería incorporar al temario de extraordinarias por decreto, o si van a descuartizar el proyecto de reforma electoral y política que mandó el Gobierno, lo que sería un mamarracho legislativo. Esta es, hoy, la opción que gana terreno en Diputados. Si algo ha demostrado el experimento libertario, sobre todo después del paso de la ley bases, es que miedo al escándalo y al ridículo parlamentario no tiene.
Mercado de pases.
En la videollamada del lunes y en la reunión de este miércoles en la sede del PRO de Balcarce y Belgrano, a Mauricio Macri le quedó clarísimo que, si no arma un corralito alrededor del partido, la fuga de dirigentes hacia las filas libertarias no se detendrá en el intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela. Eso le marcó el termómetro de las reacciones que recogió al iniciar la semana, todavía en Cumelén, cuando se mostró enojado por el esmerilamiento de las tropas de Karina Milei a la gestión porteña de Jorge Macri. Entre los mismos que militan a su lado hace más de dos décadas se escucharon palabras de recogimiento y cautela. Cuanto más se enojaba Macri, más distancia tomaban los que tienen ya medio cuerpo pintado de violeta.
Macri se dio cuenta de que, para sus hombres, el PRO es un barco hundiéndose que le ofrece dos alternativas: o ata ese barco al del Gobierno, para mantenerse a flote con alguna expectativa, mínima; o se irá quedando cada vez más solo en un naufragio inevitable. Si le faltaban señales claras para esto, una más se la dio uno de sus más antiguos laderos, el diputado nacional Diego Santilli que, horas antes de la cumbre en la sede partidaria, se reunió en Casa Rosada con Eduardo "Lule" Menem, la mano derecha de la hermana del presidente. ¿En condición de qué fue? Santilli no es ni autoridad en el bloque, ni presidente de alguna comisión importante en el Congreso. Sí es, con esfuerzos evidentes, de los más fervorosos defensores de la gestión y la narrativa oficialista. Más, incluso, que muchos miembros de LLA.
Santilli no dará el salto a LLA, por ahora. En la misma cuerda floja camina Luis Juez, que seguirá en el bloque de senadores del PRO, pero luego de renunciar a su presidencia y rogando cada vez que puede que el presidente Javier Milei lo elija como su candidato en Córdoba. Sí lo hicieron, en cambio, tres miembros del bloque oficialista en la Legislatura porteña, alineados con Patricia Bullrich. Son Juan Pablo Arenaza -ex coordinador de campaña de la hoy ministra de Seguridad-, Silvia Imas y "Marilú" González Estevarena. Una salida cantada.
https://x.com/PilarRamirezmpr/status/1884671237592437059
¿Larreta legislador?
Aún no definió si será candidato o no. Pero, si se decide, Horacio Rodríguez Larreta está hoy más cerca de encabezar una lista para la Legislatura porteña que de meterse en la tumultuosa disputa por las candidaturas nacionales, tanto al Senado como a la Cámara de Diputados. Cargos para los que sobran candidatos en la Ciudad en esas filas que no son ni el PRO, ni LLA ni el peronismo.
Desde el entorno del ex alcalde confirmaron a Corta que el desdoblamiento electoral en la CABA le abrió a Larreta la chance de correrse de la guerra nacional y dar la batalla en su mejor terreno, el estrictamente porteño. Quienes lo empujan para que juegue creen que esta opción sería un condicionamiento tremendo para Jorge Macri, quien tendrá dos opciones: o encolumna al PRO detrás de esa hipotética candidatura de Larreta; o corre el riesgo de partir en tres el voto de centro y centro derecha y dejar al partido amarillo tercero, en su distrito cuna y en su primera elección como jefe distrital.
Igualmente, en el larretismo ven hoy muy complicado que Larreta compita con la marca PRO, lo que profundiza ese riesgo para el actual jefe de Gobierno. "¿Te imaginás al Pelado haciendo campaña defendiendo la gestión de Jorge?", preguntó un operador larretista. La respuesta es obvia.
Sorpresa con Peluca.
Con la ausencia del presidente del bloque, Rodrigo de Loredo, las representantes designadas del bloque de la UCR en la reunión con Menem y los funcionarios del Ejecutivo eran Karina Banfi y Soledad Carrizo. Llegaron cinco minutos tarde al encuentro y, al entrar, lo que vieron no lo podían creer: sentados a la mesa estaban Pablo Cervi y Mariano Campero, dos compaños de bancada, tristemente célebres por formar parte del grupo de cinco radicales "Peluca" que, luego de votar a favor de la ley de financiamiento universitario y de aumento de jubilaciones, dieron vuelta su voto y defendieron en el recinto el veto presidencial.
Fue una provocación de Menem convocar a dos diputados que, a diferencia de todo el resto de los se sentaron a esa mesa, no tienen cargo en su bloque ni son referentes de nadie. Los asistentes cuentan que no solo fueron como oyentes, sino que Campero tomó la palabra y habló como si fuese presidente de su bloque, o de otro bloque.