Poroteo y negociaciones por Lijo y Ficha Limpia, en un Congreso en modo Netflix
13 de febrero de 2025 - 08.02 / Actualizado: 21 de febrero de 2025 - 16.14
13 de febrero de 2025 - 08.02 / Actualizado: 21 de febrero de 2025 - 16.14
Mientras avanzaba en la Cámara de Diputados la discusión de la ley de Ficha Limpia, un debate que giró en torno a condenas por corrupción en la política, causas armadas, jueces de imparcialidad cuestionada y el riesgo de darle al Poder Judicial la herramienta de determinar qué personas pueden ser candidatas y cuáles no, al otro lado del Congreso, en el Senado, el oficialismo presentaba el dictamen de mayoría para designar en la Corte Suprema a Ariel Lijo, juez federal con despacho en Comodoro Py y con extenso historial en el muñequeo de expedientes y varias denuncias por cajonear causas que complicaban a dirigentes políticos. Hasta a Aaron Sorkin le resultaría un guión demasiado forzado.
También este miércoles, en la agenda más pro casta que se recuerde en una sola jornada parlamentaria, un plenario de comisiones de la Cámara alta dio luz verde al proyecto para suspender las PASO este año, que ya cuenta con media sanción de Diputados. En el Senado fantasean con una mega sesión el jueves 20, juntando en un solo día la discusión electoral con la designación de Lijo en la Corte. Si este plan de sesión se confirma, debería hacer volar las acciones de las fábricas de pochoclos.
En el dictamen de mayoría de la comisión de Acuerdos, para la designación de Lijo, hay tres firmas de integrantes del interbloque de Unión por la Patria (UxP). Una es la de la senadora Claudia Ledesma Abdala, que además es la esposa del gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, que la semana pasada quebró al peronismo y mandó a sus diputados a presentar un dictamen propio para garantizar que la suspensión de las PASO avance. Otra es la de Lucía Corpacci, ex gobernadora de Catamarca y cercana a Cristina Fernández de Kirchner, quien la eligió para ocupar una de las vicepresidencias del PJ; la tercera es la de otro ex mandatario, el sanjuanino Sergio Uñac, históricamente refractario al kirchnerismo. Así, desde sectores distintos y hasta enfrentados del peronismo le abrieron a Lijo las puertas del recinto.
Las firmas en el dictamen están desde hace semanas, pero se mantenía en reserva. La especulación, ahora que salió a la luz, es obvia: el Gobierno habilitó su tratamiento porque tiene los votos garantizados. Y la única forma de garantizar eso es con una venia de CFK. Las conversaciones entre la oficina de Santiago Caputo y delegados del Instituto Patria vienen desde hace tiempo. En el kirchnerismo las niegan; en la Rosada señalan varios interlocutores: desde el senador Eduardo "Wado" de Pedro al ministro bonaerense Juan Martín Mena. También se sumaron a ese ida y vuelta otros actores importantes del panperonismo, como Juan Manuel Olmos o Sergio Massa.
En las próximas horas empezará a clarear el panorama. O el peronismo aporta los votos necesarios para que Lijo consiga una silla en el máximo tribunal, con margen para que algunos se diferencien, o llega una orden cristinista para que el apoyo sea masivo. Pero en La Libertad Avanza (LLA) confían en que el juez federal se convertirá en el cuarto cortesano. ¿Qué pasará entonces con Manuel García Mansilla? La estrategia de Caputo es que si los votos para el ultraconservador académico no están, el presidente Javier Milei lo nombre por decreto, en comisión, y se inicie así una guerra política y jurídica. Un operador libertario rebalsó de optimismo: "El 1 de marzo están los dos en la Corte".
Este miércoles, la Cámara de Diputados le dio media sanción a la ley de Ficha Limpia, que impide presentarse a cargos electivos a personas con condena en segunda instancia por delitos de corrupción, lo que bloquearía cualquier plan de CFK de competir en las legislativas de este año. Pero nadie en el Gobierno confía en que el expediente consiga el aval del Senado, donde el peso del peronismo es más grande.
Hasta los aliados de LLA creen que, en realidad, el Gobierno no quiere la ley y que poco hará para que salga. Y algo de eso hay, por dos razones. Una, narrativa: quienes lo tratan, dicen que Milei no quiere ser señalado como el presidente que proscribió a la principal líder de la oposición. La otra, más palpable: el oficialismo necesita que el kirchnerismo no sea una traba para que Lijo llegue a la Corte.
Ficha Limpia, al tratar materia electoral, necesita sí o sí un mínimo 37 senadores votando afirmativamente. UxP tendrá 34, una vez que asuma la reemplazante del detenido Edgardo Kueider, la camporista Estefanía Cora. Dando por descontado que esos 34 se mantendrán unidos en el rechazo, el proyecto necesitará 37 votos de los 38 restantes. Ajustadísimo.
¿Cuáles son las dudas? En el Senado creen que algunos peronistas no kirchneristas podrían bajarse. Entre ellos Carlos "Camau" Espínola, socio de Kueider en la ruptura del bloque del extinto Frente de Todos, en febrero de 2022. Quiere ser el candidato a gobernador de Milei y, si el Presidente le pide que no vote la ley, no la va a votar. "Sería lindo ver a Camau, amigo de Kueider, votando esta ley", bromeó una espada legislativa con terminal en CFK.
En la Rosada no están convencidos de que las dos bancas de Santa Cruz en el Senado, alineados con el gobernador Claudio Vidal -un voto en contra y un ausente en Diputados-, y las dos de Misiones -a favor en Diputados-, que controla el verdadero jefe del peronismo provincial, Carlos Rovira, acompañen. "La clave para la ley está en esas dos provincias", señaló un funcionario que sigue de cerca el poroteo. Tampoco ponen las manos en el fuego por la neuquina Lucila Crexell, herida luego de poner su voto para la ley Bases sin que le cumplan con la designación como embajadora en la Unesco, cargo de lujo en la bellísima París. Aunque este especulación parece floja de papeles, ya que el diputado del Movimiento Popular Neuquino (MPN) acompañó el expediente.