Luquitas Rodríguez, nostalgia, básquet y Los Piojos: Germán Beder en El Método Rebord
29 Mayo de 2023 09.13
29 Mayo de 2023 09.13
El coconductor de Paren La Mano Germán Beder pasó ayer por El Método Rebord. Habló de su vínculo con Luquitas Rodríguez, de la nostalgia, de su paso director de comunicaciones de la Confederación Argentina de Básquet, y de sus sueños de la infancia: ser basquetbolista y guitarrista de Los Piojos.
Luquitas Rodríguez. "A fines de 2021 me ofreció sumarme al programa. Dudé, estaba cagadísimo, pero acepté. Él detecta cuando algo puede funcionar o ser divertido o interesante y va sobre eso. Conmigo pasó así y me dio un lugar que yo no esperaba tener. Yo había hecho una carrera de periodismo gráfico y de pronto mi vida dio un vuelco absurdo. Por suerte él es un muy buen amigo y está siempre para el consejo, porque yo tambaleo, tengo inseguridades y temores".
Nostalgia. "Yo hice uso y abuso de la nostalgia en mis cuentos, en mi manera de escribir. Era un refugio para mí. Yo era un fundamentalista de la nostalgia, ahora me aburre. Me dí cuenta que me estaba anclando y me corrí un poco".
Los Piojos. "De chico quería ser periodista, apuntaba para ese lado. Me sabía todas las formaciones de todo, de fútbol, de básquet. Como sueño paralelo, quería ser guitarrista de una banda de rock, puntualmente de Los Piojos. Mi sueño era que iba a ver a Los Piojos al Club Universitario de Bahía Blanca, les faltaba el guitarrista y yo subía y tocaba".
Básquet. "Mi virtud era ser líder en el vestuario. Siempre terminaba siendo titular, pero no por talento ni por condición física, de hecho fumaba en el vestuario. Mi partido final fue antes de venirme a Buenos Aires, fueron mi madre y 5 o 6 espectadores, los rivales me dejaban tirar y erré todo. Esa fue mi despedida del básquet profesional: 0 puntos".
Selección. "Cuando fui prensa de la Selección era parte del grupo, estaba adentro. Arrancaban a entrar en calor y yo iba a tirar con los jugadores. Agarré lo último de la generación dorada que fue Río 2016, compartí el último año de Manu (Ginóbili) y de Chapu (Nocioni). Eso marcó mi vida, era estar en la dinámica de un grupo que va a competir contra otros. La dinámica de 30 tipos conviviendo a la vez es una locura. Para el mundial de China me fui de mi casa por 3 meses y éramos como familia. En un momento te sentís tan parte que sos parte".